"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



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19.8.11

Entrevista a Rosa Jové

¡¡Hola todos!!!


Les comparto está interesante entrevista realizada por Bebés y más, a la Psicologa Rosa Jové, en donde nos habla acerca de su nuevo libro, "Ni Rabietas ní Conflictos", un tema que nos preocupa mucho a los padres:


Los niños no necesitan límites, sino normas y valores












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Sinopsis:

Cuando un niño está enojado o irritable, lo que busca es satisfacer sus necesidades no cubiertas. Esas rabietas que a tantos padres desesperan no son sino las ideas propias del niño enfrentadas a los deseos de sus padres: no entiende lo que pasa, se ofusca y estalla emocionalmente. Conforme crece, estas rabietas se pasan pero los conflictos familiares siguen formando parte de la convivencia. Para Rosa Jové, con estas reacciones un niño camina hacia su independencia y la defensa de sus propias ideas.


Se trata de una etapa que es preciso pasar y que los padres deben aceptar y entender, sin recurrir a los castigos, porque de lo contrario contribuirán a hacer crónico un problema que tiene fecha de caducidad. La autora de Dormir sin lágrimas y La crianza feliz –ambos publicados con mucho éxito, va más allá y nos ofrece también soluciones definitivas para los problemas de comportamiento hasta los 12 años. Y defiende, con sólidos argumentos, la idea que transmiten estas palabras: «Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesite».

Exigir a los hijos lo que no les enseñamos
El castigo como fracaso del educador
Cómo prevenir los problemas de convivencia
Coherencia y empatía: bases de una crianza feliz
El respeto de la intimidad

En determinadas ocasiones es muy importante anticiparnos para evitar estos comportamientos, con un poco de creatividad y mucha paciencia lograremos excelentes resultados, y lo mejor sin recurrir al castigo
.


Si deseas más información acerca de este tema, ó tienes alguna inquietud por favor no dejes de contactarnos. Les comparto dos excelentes articulos que nos ayudan a entender un poco más este importante tema, solo debes hacer clic sobre el enlace para ir al sitio:


Receta casi infalible contra las Rabietas.

Las Rabietas Según la psicóloga Rosa Jové.

Sitio Oficial:
Bebés y más.

10.6.11

El Extraño caso del Cangurito

Viernes de Reflexión...





Cangurito se asomó al exterior desde el bolsillo de mamá Canguro.


“Huum” ¡Qué grande es el mundo! ¿Cuándo me dejarás salir a recorrerlo?


“Yo te lo enseñaré sin necesidad de que salgas de mi bolsillo.


No quiero que conozcas malas compañías, ni que te expongas a los peligros


del bosque. Yo soy una canguro responsable y decente”.



Cangurito lanzó un suspiro y permaneció en su escondrijo sin protestar.


Ocurrió que Cangurito empezó a crecer y lo hizo de tal manera que el bolsillo de mamá

cangura se rompió por todos lados.



¡Te prohíbo que sigas creciendo!


Y cangurito obediente, dejó de crecer en aquel instante.

Dentro del bolsillo de mamá cangura, comenzó cangurito a hacerse

preguntas acerca de todo lo que veía.


Era un animalito muy inteligente y mostraba una clara vocación de científico.


Pero mamá cangura le molestaba no encontrar a mano las respuestas necesarias


para satisfacer la afanosa curiosidad de su pequeño hijo.



¡Te prohíbo que vuelvas a hacer más preguntas! y cangurito que cumplía a la perfección el cuarto mandamiento, dejo de preguntar y con cara inocente aceptó la orden de su madre.


Un día, las cosas estuvieron a punto de volver a su normalidad.


Ocurrió que cangurito vio cruzar ante sus ojos una cangurito de su misma edad.


Era el ejemplar más hermoso de la especie.



“Mamá quiero casarme con esa cangurita”.

¡Oh! ¿Quieres abandonarme por una cangurita cualquiera?


Este es el pago que das a mis desvelos. ¡Te prohíbo que te cases! Y cangurito no se casó.


Cuando mamá cangura murió, vinieron a sacar a cangurito del bolsillo de la difunta.


Era un animal extrañísimo. Su cuerpo era pequeño como el de un recién nacido, pero su cara comenzaba a arrugarse como la de un viejo animal.

Apenas tocó la tierra, su cuerpo se baño en un sudor frío.


Tengo… tengo miedo a la tierra, parece que baila a mi alrededor. Y pidió que le metiesen en el tronco de un árbol. Cangurito pasó el resto de sus días asomando el hocico por el hueco del tronco. De cuándo en cuándo se le oía repetir en voz baja:



“¡verdaderamente, qué grande es el mundo…!”



Agradezco si alguien conoce su Autor, para incluirlo aquí.


Para pensar... ¿Muy triste verdad? Todos somos humanos y nunca es tarde para rectificar...Los padres somos las guías de nuestros hijos y depende mucho de nosotros el que se conviertan en buenas personas, de éxito, triunfadoras, y sobre todo sin temores, con una autoestima elevada, principalmente libres de todo, felices y seguros de si mismos. La independencia de los niños comienza desde el nacimiento. Permitámos que exploren y descubran el mundo bajo sus instintos, sin dejar de ofreceles nuestra ayuda, nuestra guía cuándo así lo requieren para no obstaculizar su sano desarrollo.



Feliz fin de semana.

25.1.10

Enséñale a Caer

¡¡Hola todos!!

Navegando por la red me encontré con este interesante articulo, personalmente me gusto, porque nos invita a reflexionar y a proponernos ver las cosas desde otra óptica, ya que muchas veces cometemos errores al actuar, al hablar y al reaccionar frente a nuestros niños, pasando así por encima de todas nuestras creencias y de las teorías de que tan buenos padres podremos llegar a ser... Por ello quise compartirlo con todo ustedes.

Es un poco largo pero créanme que vale la pena leerlo y releerlo para digerirlo, y hacerlo realidad, para tenerlo a la mano, para consultar y por si acaso...



Imagen acá



Les dejo la primera parte:

Nunca emplees –con tu hijo– la palabra “obedecer” porque es un verbo indigno que denigra hasta a quien lo usa. Nadie es tan sabio que merezca ser obedecido.

Enséñale, más bien, a dudar, a cuestionar, a rebelarse contra todo lo que le parezca injusto, sucio, cruel o falso.

Anímalo a ponerse siempre del lado del que va perdiendo, del que se está llevando la peor parte, a proteger al pequeño y al frágil: al anciano, al pobre, al enfermo, a la flor, al niño, al perro. Y a serles fiel.

Enséñale, por supuesto, a pelear por lo que cree. A guerrear como un loco por la verdad a como dé lugar, al precio que sea, hasta las últimas consecuencias.

A creer en la gente que la busca y a dudar de la gente que la encuentra.

Nunca prohíbas, convence.

Nunca des órdenes, plantea siempre un gran abanico de alternativas.

En lugar de pretender decirle lo que tiene que hacer, cuéntale tu experiencia: dile lo bien o mal que te fue en la misma situación y después déjalo solo. Que sea valiente y que decida solito.

No le impongas tus opiniones.

No le impongas tus afectos.

No le impongas tus gustos.

No le impongas tu religión.

Ahórrale la mayor cantidad posible de miedos y de culpas y lo habrás librado de una inmensa carga de dolor completamente innecesario.

No emplees nunca la palabra “cállate”.

Jamás grites, ni golpees, ni castigues.

Enséñale, más bien, que el que grita más es siempre el menos fuerte, que el que más maldice es siempre el menos temible, que el que insulta más es siempre el más imbécil.

No dejes de abrazarlo y besarlo sin falta todos los días....


Pero si deseas leer el articulo completo, puedes hacer clic en el siguiente enlace:

Enséñale a Caer

Por: Beto Ortiz

Me encantaría saber tus opiniones al respecto.

Saludos Cordiales,

16.12.09

¿Que les enseñarías?

¡¡Hola todos!!

En este mes de diciembre todo cambia, la gente tiene más afán que lo normal, las tiendas están llenas, las casas y las calles lucen hermosas, todo esta diferente... Me detengo solo para mirar a mi alrededor, a pensar si en realidad las personas saben lo que celebran, más allá de las tradiciones, que hay en sus corazones, en sus familias, en sus mentes.... ¿Que pasa con sus hijos? ¿Que les estamos enseñando?.... Más allá de los regalos y caer en el consumismo, creo que lo mejor es celebrar que estamos vivos, que estamos bien, juntos, que somos felices....

Mientras yo ando un poco dispersa, reflexionando acerca de todo lo que siento, lo que pienso lo que deseo y lo que espero... Solo tengo claro que quiero algo diferente para nuestro hijo, y que todas estas celebraciones sean algo lleno de Creatividad, y en donde su Imaginación sea la protagonista, en donde pueda compartir con más niños, jugar, correr, cantar, saltar, Ser feliz, Ser él en Libertad. Sintiendo y viviendo las festividades en su corazón....




La imagen la encontré Acá

Los dejo con está bella reflexión:

¿Que les Enseñarías?

Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas,
sino a quien tienen en sus vidas.


Que aprendan que no es bueno compararse con los demás porque siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.

Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame,
lo que pueden hacer es dejarse amar.


Que aprendan que "rico" no es el que más tiene,
sino el que menos necesita.


Que aprendan que deben controlar sus actitudes
o sus actitudes los controlarán.


Que aprendan que hay gente que los quiere mucho,
pero que simplemente no saben cómo demostrarlo.


Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas
sino de un tren de aterrizaje para lograrlos.


Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonados por otros,
algunas veces deben perdonarse a sí mismos.


Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte
sino producto de decisiones.


Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa
y ver algo totalmente diferente.


Que aprendan que, al retener a la fuerza a las personas que aman, las alejan más rápidamente de ellos y, al dejarlas ir, las tienen para siempre a su lado.

Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos:
el quererlo exige todo, el amar lo entrega todo.


Que aprendan que toma años construir la confianza y sólo segundos destruirla.

Autor Desconocido

25.11.09

Quiero....

¡¡Hola todos!!

Comparto con ustedes uno de mis poemas favoritos, espero les guste, les inspire ó los idéntifique...

Quiero

Quiero que me oigas, sin juzgarme.


Quiero que opines, sin aconsejarme.

Quiero que confí­es en mi, sin exigirme.

Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.


Quiero que me cuides, sin anularme.

Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.


Quiero que me abraces, sin asfixiarme.

Quiero que me animes, sin empujarme.

Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.

Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.

Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.

Quiero que sepas, que hoy, hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.



Imagen www-google.com

Quiero aprender

Quiero aprender a oírte sin juzgarte,

Quiero que me enseñes a opinar sin darte consejos,

Quiero aprender a confiar en mí sin exigirme,

Quiero enseñarte a ayudarme sin intentar decidir por mi,

Quiero aprender a cuidarte sin anularte,

Quiero que me enseñes a mirarte sin proyectar cosas en ti,

Quiero que aprendas a animarme sin empujarme,

Quiero enseñarte a abrazarme sin asfixiarme,

Quiero aprender a sostenerte sin hacerme cargo de ti,

Quiero que me enseñes como protegerte sin mentiras,

Quiero aprender a acercarme a ti sin invadirte,

Quiero que aprendamos a aceptar las cosas del otro

que más nos disgusta, tanto como para no pretender cambiarlas,

Quiero que hoy, después de lo aprendido yo de ti y tu de mi,

seamos capaces de elegirnos otra vez sin condiciones.
Por: Jorge Bucay

Sitio Oficial Aquí

21.10.09

¿Que es Eso?

“¿Qué es eso”? es un maravilloso corto del director griego Constantin Pilavios, es también una reflexión emotiva sobre la paternidad y la comunicación entre padres e hijos:





Muchas veces como padres nos impacientamos demasiado rápido ante las preguntas insistentes de nuestros pequeños, y sentimos que necesitamos dosis extra de Paciencia... Este video nos invita a reflexionar y nos muestra claramente la relación que existe entre la comunicación y la paciencia, y que hay momentos en nuestros corazones que jamás olvidaremos....

Por último les comparto esta bella frase que es una de mis favoritas:

"La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas"

30.9.09

¡¡¡Hablemos sin Gritar!!!

¡¡Hola Todos!!


Para hoy una linda reflexión, espero que les guste, les llegue y les inspire...
Hagamos un stop, para no dejarnos llevar por el mal momento, el agobio, el estres ó la rabia aprendamos a hacer un alto, ya que los niños nos miran y copian todo de nosotros....
les dejo una frase que me gusta mucho:
“El cariño de un hijo hacia sus padres no depende de la cantidad de noes o de síes que le hayan dado, sino del buen criterio con que se dieron”. -Diego Ibáñez L




La imagen la encontre Aquí


Dice:


Coches. Trenes. Aviones. Ventiladores. Calderas de calefacción. Obras. Discotecas. Pubs. Televisión a todo volumen. Gente que grita. Cada vez hay más ruido en este planeta. El nivel de ruído es desde luego mucho mayor en los países "desarrollados". Dentro de estos el ruído es mayor en las grandes ciudades. Parece que quisieramos caminar hacia el ensordecimiento final. Lógicamente, cada vez oimos menos, y cada vez escuchamos menos.


El ruido nos estresa. Pero a veces también nos sirve para huir de los demás y de nosotros mismos. Mucha gente necesita el ruido para subsistir. Muchas personas son incapaces de estar en silencio consigo mismas. En las relaciones entre personas, cada vez hablamos más y escuchamos menos, a veces no hablamos, sino que gritamos.


Los hijos les gritan a los padres, los padres les gritan a los hijos, el marido le grita a la mujer, la mujer le grita al marido, los hermanos se gritan entre sí, ... Se gritan a veces unos vecinos a otros.

Deberíamos construir un mundo más silencioso. Y para ello podemos preguntarnos:


¿Por qué gritamos?.

Yo no tengo la respuesta, pero les voy a reproducir una bonita historia procedente de la sabiduría oriental, que nos puede dar a todos un poco de luz.


Un día, Meher Baba preguntó a sus discípulos lo siguiente:


- ¿Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?

Los hombres pensaron unos momentos:

-Porque perdemos la calma -dijo uno-, por eso gritamos.

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?


preguntó Baba; - ¿No es posible hablarle en voz baja?

¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.

Finalmente él explicó:

- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego Baba preguntó:

- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente... ¿Por qué? Porque sus corazones está muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

Baba continuó:

-Cuando se enamoran aún más ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se acercan más en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo.
Luego Baba dijo:

- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más. Llegará un día en que la distancia sea grande que no encontrarán ya el camino de regreso.

Sitio oficial Aquí

4.6.09

Yo no entiendo a la gente grande

¡Hola Todos!

Hoy quiero compartir con ustedes esta bella reflexión, me la envio una amiga por correo, y sinceramente me parecio muy acertada, los niños son pura inocencia, puro amor sincero, e incondicional, aunque en ciertas ocasiones como padres, sentimos que fallamos porque dejamos que algunos sentimientos nos superen, claro no somos perfectos; pero debemos tener más cuidado con los mensajes que emitimos a nuestros hijos, para que ellos no se sientan defraudados y hasta confundidos con nuestras respuestas, acciones y actitudes frente a sus dudas.

Desafortunadamente existen algunos padres que tratan a sus hijos como pequeños adultos, pretendiendo cambiarlos matan lentamente la curiosidad de los pequeños, matan el amor por las cosas mas sencillas y significativas, los ignoran, y los dejan a su suerte; es importante que estos padres nos concienticemos, para que haya un cambio de actitud cuanto antes, pues los niños necesitan amor, atención y cuidados, no es justo que se les trate de esa forma.




Dice:


Yo no entiendo a la gente grande:


Porque tapan la luz del Sol.

Quitan las flores de las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón y en jaulan a los pajaritos. Porque han pintado todas las cosas de gris y han llenado el cielo de antenas y chimeneas.

Porque se creen importantes, por el solo hecho de ser grandes.

Porque no me dejan caminar descalzo, ni chapotear en la lluvia.

Porque me compran juguetes y no quieren que los use porque se rompen.

Porque le han puesto nombre difícil a las cosas sencillas.

Porque quieren empleos importantes y pasan la vida sentados en sillas.

Yo no entiendo a la gente grande:

Porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando alrededor y son incapaces de dar vueltas en un carrusel.

Porque cuando me porto mal me amenazan con una inyección y cuando me enfermo, me dicen que una inyección me va a poner bien.

Porque quieren que coma con horarios y no cuando tengo hambre.

Porque cuando pregunto algo no me contestan.

Porque soy muy chico y cuando pido un chupete, me dicen que soy un grandulón.

Porque siempre se hacen los lindos o serios.

Porque dicen mentiras y ellos mismos no se las creen.

Porque cada vez que mienten me doy cuenta y sufro mucho.

Yo no entiendo a la gente grande:

Porque me dicen miedoso y ellos me hablaron de cuco y fantasmas.


Porque me piden que sea bueno y me regalan para jugar revólveres, dardos, flechas y escopetas. Porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se rompen y ahora resulta que no puedo tocar lo que veo.

Porque perdieron las ganas de correr y saltar.


Porque olvidaron las cosas que tanto les gustaba de chicos.


Porque antes de reírse le piden permiso al reloj.

Porque cuando hago algo malo, me dicen: "no te quiero mas" y tengo miedo de que me dejen de querer en serio.


Mis manos son pequeñas y por eso se me derrama la leche aunque no quiera.


Mis piernas son cortas, por favor, espérame y camina mas despacio, así no puedo andar contigo. No me pegues en las manos cuando toco algo lindo y de color brillante.


Por favor, mírame cuando te hablo. Si es que me estas escuchando.

No me regañes todo el día... Déjame equivocar sin hacerme sentir estúpido.

No esperes que el dibujo que pinte sea perfecto...


Ámame por haber tratado de hacerlo bien recuerda que soy un niño, no un adulto pequeño...


A veces no entiendo lo que me dices.

Te quiero tanto... por favor, ámame por lo que soy, no por las cosas que hago.

No me rechaces cuando estés molesta conmigo y vengo a darte un beso...


Me siento solo, abandonado y con miedo.

Cuando me gritas, me asusto... Por favor, explícame que he hecho.

No te enfades cuando en la noche las sombras y la obscuridad me dan miedo, y me despierto y te llamo. Tu abrazo es lo único que me devuelve la paz.

Cuando vamos a las tiendas no sueltes mi mano.

Temo perderme y que no me encuentres jamás. Me siento muy triste cuando papá y tú discuten...

A veces pienso que es por culpa mía y se me encoge él estomago y no sé que hacer.

Muchas veces veo que abrazas y acaricias a mi hermano...

Me regañaste cuando rompí mi juguete favorito y me eche a llorar; yo estaba triste y peor que tu... no lo hice a propósito y me quede sin ti.

Te molestaste porque me ensucie jugando...

Pero la sensación del barro en mis pies era tan rica y la tarde tan linda....


Hoy te sentiste mal y yo me preocupe mucho. Trate de entretenerte con mis juegos y me dieron un par de nalgadas y me sacaron de tu lado... Me fui a un rincón a llorar...

¿Que haría yo si tú te murieras? Me meten miedo con el infierno y no sé lo que es... Debe ser algo tan terrible como estar sin ti. Aunque me dejaron con los tíos y la pase bien, les eche mucho de menos toda la semana... Ojalá no hubiera vacaciones para los papás.


!!!Tengo mucha suerte entre todos los niños que hay en el mundo...

Ustedes me escogieron a mí!!!


Autor: Jorge Capsiski

18.5.09

Hijos fuertes ante las adversidades

Hola, muchas veces me detengo a observar a mi alrededor a otras madres, y sin pretender juzgar he visto como muchas madres y padres hacen lo que sea para evitar que sus hijos caigan en frustraciones, en rabietas ó berrinches por algo, pretenden hacer que nada pasa, como si no fuera normal sentirse agobiado ó molesto por algo, hacen todo lo que estos les piden, sin importar si es adecuado ó no, quizás por temor al que dirán los demás, convierten a sus hijos en pequeños manipuladores, otros para compensar su ausencia compran juguetes sofisticados, dulces y toda clase de cosas innecesarias, vacias y momentaneas, porque lo único que los niños quieren es amor, nada más!!!


Por ello quiero compartir con ustedes un excelente articulo que llego a mí correo, hace unos días, espero puedan sacar lo mejor para aplicarlo en cada situación, que esten viviendo.






El articulo dice:

Frustración versus Reciedumbre


Por: Elena Roger Gamir

Al principio no nos damos cuenta: son tan pequeños y tan vulnerables que creemos que lo mejor es darle todo tipo de comodidades y seguridad. Con el tiempo nos percatamos que no hemos sabido combinar esa comodidad con exigencia, esa seguridad con esfuerzo.

Resultado: nuestros hijos crecen frágiles, con poca resistencia a la frustración y con pocas aptitudes de superación. Es importante educar a nuestros hijos en la reciedumbre, en la capacidad de superar y afrontar dificultades. Debemos desarrollar en ellos desde pequeños una voluntad fuerte, sentido del sacrificio y fortaleza interior. Los adultos bien sabemos que la vida no es fácil. Nos depara sorpresas, a menudo dolorosas y difíciles de soportar. Nos exige sacrificios, privaciones y nos da muchas lecciones de humildad. Y esta es la vida con la que se encontrarán nuestros hijos: con momentos buenos y momentos malos.

Preparémoslos para sacar el mejor partido de todos esos instantes. ¡Empieza desde ya!

¿Quieres saber cómo ayudar a tu hijo a superar las dificultades del día a día?

Mira los consejos que te damos: 14 reglas de oro para educar a tu hijo con reciedumbre:

  • Para tener reciedumbre. Hay que estar seguro de uno mismo. La base de la seguridad de toda persona reside en el respeto y el amor que recibe de las personas que quiere. Por eso, trata a tu hijo como a la persona más importante del mundo. Dile a menudo: "Nunca dejaré de quererte, hagas lo que hagas", lo que no quita que se le llame la atención por su comportamiento negativo.

  • Enséñale autocontrol. Enséñale a acabar lo que empieza, a dilatar la gratificación, a controlar sus impulsos. Para ello, desarrolla con él un vocabulario de sentimientos. Muchos niños se sienten frustrados y agresivos porque no saben expresar sus sentimientos. Lloriquean, se quejan, pegan y desisten de sus intenciones. Escribe en una pizarra todos los adjetivos que muestran enfado o tristeza: enojado, irritado, enfurecido, etc. Cuando tu hijo esté enfadado, úsalas para que pueda identificar sus sentimientos: "Parece que estás realmente furioso; hoy los deberes son más difíciles que otros días ¿verdad?" Esto es suficiente para que se sienta comprendido y haga un esfuerzo "extra".

  • Estimula su aprobación interna. Haz que tu hijo no dependa de tu aprobación sino de su propio reconocimiento. Para ello, cambia los pronombre "yo" por "tu":- Incorrecto: Estoy muy orgullosa porque no has caído en la provocación de tu hermano.- Correcto: Debes estar muy orgulloso por no haber caído en la provocación de tu hermano.Actuando de este modo, conseguirás que se mueva por sus propios objetivos y opiniones, no por lo que piensen los demás de él.

  • Sé modelo de autocontrol para tu hijo. Si estás en una cola y alguien se cuela, si conduciendo te pitan e insultan, si se te ha borrado el trabajo del ordenador o si tu hijo te reta a una lucha de poder recuerda que eres modelo de autocontrol para tu hijo. Tenlo en mente y aprovecha las circunstancias del día a día para enseñar autocontrol a tus hijos. La técnica de parar, pensar y actuar ayuda en este sentido. Pregúntate si compras impulsivamente, si discutes con demasiada vehemencia, si te dejas llevar por tu estado de ánimo; si te quejas cuando las cosas no salen como deberían, si te niegas a comer lo que no te gusta o si no le das importancia a la puntualidad. Son pequeños detalles que los niños registran en sus mentes y van conformando su personalidad.

  • Habla con tu hijo sobre lo que es autocontrol. Explícale que cuando "se aguantan las ganas" de tomarse el postre antes de cenar, de insultar a un compañero que le ha ofendido o de jugar al ordenador cuando no toca está teniendo autocontrol. Identifica las diferentes situaciones del día en que tu hijo supera la tentación y házselo saber: Marcos te ha dicho en el colegio que hagas una cosa que tu no querías hacer y no la has hecho. Eso es autocontrol. Debes estar muy contento de haberlo conseguido. Acostúmbrate a utilizar la palabra "autocontrol" en tu casa para que aprendan a reconocer en ellos esta cualidad.

  • Dale responsabilidades a tu hijo de acuerdo con su edad. Además de la de estudiar y sacar buenas notas. Reparte de manera proporcional las tareas del hogar y exige su cumplimiento con la calidad que se merecen. No bajes el tablón de exigencia solo porque tú hijo es pequeño o porque tiene mucho que estudiar. Si tiene capacidad de realizarlas, debe cumplirlas con la máxima calidad.

  • Conoce a tú hijo. No siempre que te llama te necesita. De hecho, tu hijo necesita llorar, equivocarse y rectificar sin tu ayuda. Dale espacio y tiempo para aprender a superar por sí mismo sus problemas.

  • No cedas ante sus caprichos y berrinches. Hay cosas que se pueden explicar y negociar pero hay otras que deben aprender a aceptar sencillamente por seguridad ó bienestar.

  • Quiérelo y dejaselo saber. con detalles, con tu tiempo, con tu presencia, con tu ánimo y con tus palabras pero no evitando que consiga cosas por sí mismo, esforzándose y superándose.

  • Enséñale a enfrentarse a la injusticia. Utiliza para ello las reuniones familiares. En ellas tus hijos se implicarán y podrán defender sus puntos de vista, respetando los de los demás. El objetivo es que, con el tiempo, sean capaces de defender sus principios y actuar en consecuencia.

  • Enséñale deportividad, enséñale a jugar limpio. El deporte es una gran herramienta para fomentar el esfuerzo, la perseverancia y la superación de uno mismo.
  • Establece unas normas claras y sus consecuencias. Asegúrate que todos las conocen y trata de cumplirlas. Un solo consejo: sé consecuente con ellas.

  • Fomenta el sentido del humor. Evita sobredimensionar los problemas con buen humor y alegría. Un padre o una madre divertidos y alegres son tan o más dignos de crédito que aquellos padres huraños y culpabilizadores.

  • Formula y comparte un enunciado familiar que guie vuestro comportamiento: Esta familia hace lo que debe, no solo lo que le apetece.

Por: Elena Roger Gamir

Editora

Sitio Oficial Aquí

30.4.09

Veinte Alternativas al Castigo

Quiero compartir con ustedes un fragmento muy interesante, de la Dra. Alice Miller autora del libro Por tú Propio bien, La Crueldad Oculta en la Crianza de los Niños y las Raíces de la Violencia, que encontré en el libro Ser Padres sin Castigar. Dice: " Si nosotros (Los padres) No estamos buscando el poder, nuestros hijos querrán cooperar con nosotros pues ellos están interesados en la cooperación como forma de comunicación. Pero para lograr ésto, ellos necesitan tener confianza en nosotros y no seremos confiables de ninguna manera si tratamos de gobernarlos para escapar de nuestro propio desamparo. "
"Los niños asustados aprenden solamente a mentir y a fingir del libro Por tú Propio Bien"
Con respecto a este tema hoy les comparto un articulo muy interesante que puede servir para brindar algunas ideas a todos padres que andan en busca de información, pero sobre todas las cosas para que seamos activistas en contra del Maltrato Infantil. Espero sea de gran utilidad para todos:

Foto: (www.flickr.com ) Bebés Florales de Anne Geddes de mexycan

Veinte Alternativas al Castigo

Por Aletha Solter, Ph.D.

(Traducción español de Laura Díaz de Entresotos Bajo)

(Versión inglés: Twenty Alternatives to Punishment)

Quiero agradecer muy especialmente a Ken de Aware Parenting Institute por otorgarnos su autorización para publicar este articulo en nuestro espacio.

1. Busca necesidades subyacentes.


Ejemplo: Da algo a tu hijo con lo que jugar mientras haces cola.


2. Ofrece información y razones.


Ejemplo: Si tu hijo colorea la pared, explica porqué coloreamos sólo en papel.


3. Busca sentimientos subyacentes.

Reconoce, acepta y escucha los sentimientos.

Ejemplo: Si tu hijo pega a su hermana pequeña, anímale a que exprese su enfado y sus sentimientos de manera inofensiva. él podría necesitar llorar o rabiar.


4. Cambia el entorno.

A veces es más fácil que tratar de cambiar al niño.

Ejemplo: Si tu hijo saca cosas de los armarios de la cocina repetidamente, pon un cierre de seguridad en los armarios, así evitas accidentes.


5. Busca alternativas aceptables.

Redirige el comportamiento de tu hijo.

Ejemplo: Si no quieres que tu hijo construya un fuerte en el comedor, no digas simplemente no. Dile donde sí puede construir uno.


6. Demuestra cómo te gustaría que tu hijo se comporte.

Ejemplo: Si tu hijo tira de la cola a un gato, muéstrale cómo se cuida a un gato. No confíes sólo en las palabras.


7. Da elecciones más que ordenes.

Tomar decisiones otorga poder a los niños. Las órdenes invitan a una lucha de poder.
Ejemplo: “¿Te gustaría lavarte los dientes antes o después de ponerte el pijama¡”


8. Haz pequeñas concesiones.

Ejemplo: “Dejar que se salte algo en la rutina diaria porque esta muy cansado”.

9. Proporciona un periodo de preparación.

Ejemplo: Si tienes invitados para cenar, dile a tu hijo cómo esperas que se comporte. Se específico. El role-playing puede ayudar a preparar al niño para situaciones potencialmente difíciles.


10. Deja que ocurran las consecuencias naturales (cuando sea apropiado).

No rescates demasiado. Ejemplo: Un niño que no cuelga su traje de baño y su toalla podría encontrarlos todavía mojados al día siguiente. (Pero no crees consecuencias artificiales).


11. Comunica tus propios sentimientos.

Di al niño cómo te afecta su comportamiento. Ejemplo: “Estoy cansado de recoger migas en el salón”.

12. Usa acciones cuando sea necesario.


Ejemplo: Si tu hijo insiste en cruzar la calle corriendo, agárrale la mano firmemente (mientras le explicas los peligros).

13. Abraza a tu hijo.

Los niños que se comportan de forma agresiva u odiosa se pueden beneficiar del abrazo, de un modo amoroso y compasivo, que les permita canalizar sus sentimientos reprimidos en lágrimas curativas.

14. Retira a tu hijo de la situación y quédate con el.

Usa el tiempo para escuchar, compartir sentimientos, abrazar a tu hijo, y resolver conflictos.

15. Hacerlo juntos.


Se juguetón. Muchas situaciones de conflicto se pueden convertir en juegos. Ejemplo: “Hagamos que somos los siete enanitos mientras limpiamos.” “Hagamos turnos cepillándonos los dientes el uno al otro.”

16. Distiende la situación con risas.

Ejemplo: Si tu hijo esta enfadado contigo, invítale a expresar su enfado con una divertida pelea de almohadas contigo. Juega tu parte rindiéndote dramáticamente. La risa ayuda a resolver la rabia y los sentimientos de impotencia.


17. Haz un trato, negocia.

Ejemplo: Si estás preparado para irte del parque y tu hijo se lo está pasando bien, alcanza un acuerdo con él acerca del número de veces que podrá tirarse del tobogán antes de irse.


18. Hacer juntos resolución de conflictos.


Discute los conflictos en curso con tu hijo, expón tus propias necesidades, y pídele ayuda para encontrar soluciones. Determina las normas junto con tu hijo. Ten reuniones familiares.


19. Revisa tus expectativas.


Los niños pequeños tienen sentimientos y necesidades intensos y son naturalmente ruidosos, curiosos, desordenados, tercos, impacientes, exigentes, creativos, despistados, miedosos, egocéntricos, y llenos de energía. Trata de aceptarlos como son.


20. Tómate un descanso.


Abandona la habitación y haz lo que necesites para recuperar la compostura y el buen juicio. Ejemplo: Llama a un amigo, llora, medita, o date una ducha


Sitio Oficial Aquí


Para más información: Se puede encontrar una descripción de esta filosofía de la educación en los tres libros de Aletha Solter: Mi bebé lo entiende todo, Mi niño lo entiende todo, LLantos y rabietas. Fecha de publicación: 2002, Ediciones Medici, Barcelona, España. (Titulos en inglés: The Aware Baby, Helping Young Children Flourish, y Tears and Tantrums.)


Mí bebé lo entiende todo:



Mí niño lo entiende todo:



Llantos y rabietas:




Copyright © 1996 por Aletha Solter. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este artículo puede ser reproducida o transmitida en ningún formato o por cualquier medio electrónico o mecánico (incluida la copia a otros sitios web, e incluyendo las traducciones), sin el permiso escrito de Aletha Solter. Una versión previa de este artículo fue publicada en la revista Mothering Magazine, vol 65, 1992.

21.4.09

Siete Mitos de la Crianza

Hola!!
Muchas veces y casi sin darnos cuenta nos dejamos llevar por lo que nos dicen los demás acerca de la crianza de nuestros hijos y terminamos juzgandolos mal, cometiendo errores de los cuales muy pronto nos arrepentimos, los niños solo necesitan nuestro amor, nuestra atención y comprensión, para terminar con esas falsas creencias y mitos equivocados, lo que realmente debemos hacer es lo nace de nuestro corazón, de nuestro instinto.... Por ello les comparto este excelente articulo que encontre, sobre las falsas creencias que rodean la crianza de los niños:


Foto: (www.flickr.com/) Madres e hijos de Alberto Lumbreras

1. No debes tomar a tu hijo en brazos cada vez que llore:


Muchos creen que al hacerlo, el niño se acostumbrará a usar el llanto como técnica para obtener lo que quiere. Lo cierto es que al menos hasta los seis meses, su única misión es esa: llorar para demostrar que necesita algo. Por lo mismo, el objetivo central de los padres debiera ser atenderlo (cambiándole el pañal, alimentándolo o tan sólo regaloneándolo). Naturalmente, un niño cansado puede llorar un buen rato antes de quedarse dormido y no es necesario que sus padres salten a su lado cada vez que suspire. Pero hay que tener claro que es la falta de respuesta de parte de los adultos lo que enseña a los niños a manipular y no al revés.


2. Si no los castigas, tus hijos harán lo que quieran contigo:

Los expertos han estudiado a las familias en que los padres en vez de castigar a sus hijos cuando hacen algo incorrecto, les explican las razones de por qué no deben hacerlo. Resultado: logran mantener la situación bajo control y lo incitan a desarrollar la autodisciplina. Por el contrario, cuando la política familiar es la de castigar a los hijos cada vez que se portan mal, se obtiene una peor conducta. Y es que el castigo, después de todo, no es más que causar sufrimiento, ya sea física (pegándole al niño) o psicológicamente (privando al niño de goce). Este dolor que el padre infringe en el hijo, aunque crea que es para bien, difícilmente generará algo constructivo. Claramente algunas intervenciones (como llevar al niño a un “tiempo fuera” ó alejarlo de la situación que causo la pataleta si éste ha perdido el control) pueden ayudarlo a retomar la compostura. Pero en ese caso, el “tiempo fuera” no está siendo usado para privar al niño de goce, sino para ayudarlo a calmarse.


3. Se debe forzar a los niños a crecer:

Algunos padres se obsesionan en que sus hijos actúen como grandes. Se llenan de libros sobre el tema y dedican su tiempo con ellos a corregirlos. Afortunadamente, no es necesario hacer del diario vivir una lección o una oportunidad de aprendizaje. Las relaciones de amor comunes y corrientes son la mejor forma de enseñar y el mejor escenario para que los niños crezcan.


4. Los “dos años” son terribles:

Esta edad (que en realidad va desde los 18 a los 30 meses) es maravillosa, aunque también tiene su lado agotador. Lo que ocurre es que a los dos años los niños descubren nuevas maneras de explorar el mundo y comunicarse. Aquí la clave es la supervisión, teniendo en cuenta que es más productivo controlar las “situaciones” que al niño y cada una de sus acciones y movimientos.


5. Los padres no debieran pelear delante de los hijos:

Es prácticamente imposible marginar a los niños de todos los conflictos que afectan a sus padres. Por lo mismo, si éstos quieren que sus hijos se conviertan en personas respetuosas y disciplinadas, deben serlo ellos mismos. Lo ideal será que discutan en privado, pero cuando esto no sea posible, se deben esforzar por evitar las palabras hirientes y las reacciones impulsivas entre ellos.


6. Puedes confiar en el instinto maternal:

No siempre… ¿cuántas veces hemos corrido a casa seguras de que la ambulancia que escuchamos iba para allá? En general, el instinto maternal a seguir es aquel que dice a las madres que gocen a sus hijos, les demuestren libremente su amor y les ofrezcan cariño y protección cuando sea posible.


7. “Sobornar” a los niños está mal:

Es común que los niños se pongan mañosos o les den pataletas cuando están cansados o tienen hambre. Ayudarlos a superar ese estado requiere de mucha paciencia, para lo cual será necesario usar palabras, gestos e infinitas demostraciones de cariño. Distraer al niño con un juguete no es “soborno”, sino sólo una manera de ayudarlo a recuperar su equilibrio. Mucha gente piensa lo contrario, pero lo cierto es que lo que le importa al niño no es el regalo en sí, sino el tiempo que le están dando sus padres. Sólo podemos malcriar a un niño cuando usamos un regalo concreto para sustituir la atención o el cariño.


Por: Elizabeth Berger MD Psiquiatra infantil estadounidense, autora del libro “Raising Children with Caracter” (http://www.parentigbyheart.com/), casada, madre de dos hijos, y colaboradora exclusiva de revista HF.


Sitio Oficial Aquí

17.4.09

¿Qué nos hace mejores padres?

Lo que nos hace mejores padres es Amar Incondicionalmente a nuestros hijos, les comparto un fragmento que me gusto mucho de la Psicóloga Martha Alicia Chavez en su libro: "Tu hijo Tú espejo" dice:


"Cuándo hablo de Amar Incondicionalmente a un hijo, no me refiero a ese erróneo concepto del amor, según el cual es estar siempre sonrientes, siempre dispuestos; amar es mucho más que eso. Amar a tú hijo significa que puedes sentir y mostrar todos tus sentimientos, tú amor así como tú enojo, tú aprobación. tú desaprobación, tú alegría y tu tristeza.
Significa saber cuándo ayudarle y cuándo dejarlo enfrentarse solo a una situación; significa respetar inmensamente su propio camino sin entrometerte más de lo que te corresponde, sin intentar allanárselo y facilitárselo, ó peor aún modificarselo; significa que entiendes cuándo su alma ha elegido vivir una experiencia y le permites vivirla, porque tienes la humildad de saber que aún siendo su padre, ignoras en gran medida los motivos de su alma, los planes que el ser supremo tiene para él y el sentido profundo de su vida.





Es muy importante hacerle saber a nuestros hijos que siempre los amaremos, cuándo están felices, emocionados, y contentos, cuándo se sienten tristes, frustrados, ó sencillamente indispuestos y de mal humor, que sin importar sus rabietas, estamos dispuestos a vivir cada instante a su lado, a pesar de las situaciones difíciles, siempre estaremos allí para ellos incondicionalmente; sin criticarlos, juzgarlos ó pretender cambiarlos.



Espero que les guste está bonita reflexión:


Los buenos padres no le dan a su hijo todo lo que necesita,

Le enseñan que él es capaz de conseguir lo que quiere.

Los buenos padres no buscan hacer feliz a su hijo,

Le enseñan que la felicidad depende de cada uno.

Los buenos padres no le dan oportunidades a su hijo,

Le enseñan a buscarlas, a crearlas y a aprovecharlas.

Los buenos padres no le dan a su hijo lo mejor para que sea feliz,

Le enseñan a disfrutar y a encontrar lo mejor, aún en lo más sencillo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a superar siempre a los demás,

Le enseñan a superarse a sí mismo.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a decir todo lo que piensa,

Le enseñan que lo que pensamos no es la verdad absoluta y que debemos ser cautelosos al expresar nuestras opiniones, teniendo en cuenta los sentimientos de los demás.

Los buenos padres no le resuelven los problemas a su hijo,

Le enseñan a asumir responsabilidad y a aprender de sus errores.

Los buenos padres no le enseñan a sus hijos a evitar los fracasos,

Le muestran que el fracaso es parte del camino hacia el éxito.

Los buenos padres no convencen a su hijo de su importancia en la sociedad,

Le enseñan que sirviendo se volverá importante para ella.

Los buenos padres no le enseñan a su hijo a ser crítico y resentido ante las injusticias,

Le enseñan a contribuir en paz y a construir la justicia.

La encontré Aquí

14.4.09

Diez razones para evitar el castigo corporal

Hoy les traigo un articulo muy interesante, y vale la pena imprimirlo para tenerlo siempre a la vista, agradezco muy especialmente a Ken de Aware Parenting Institute por otorgarnos su autorización para publicarlo en este sitio. Cuándo por cualquier motivo tengamos ganas de pegar a los niños, hagamos un alto y veamos que el castigo solo destruye, humilla y rompe la confianza de los niños en nosotros, así que mejor pensamos dos veces antes de actuar para no arrepentirnos de nada. Los niños van a dar a los demás lo que nosotros les demos, así que mejor les enseñamos con el ejemplo que aunque no somos perfectos y cometemos errores, siempre estaremos dispuestos a ofrecer lo mejor de nosotros mismos como personas, sin necesidad de recurrir al castigo. Un beso, un abrazo y una buena explicación harán de cualquier situación un momento de aprendizaje para los dos.


No pegues a tus hijos:


Por: Aletha Solter, Ph.D.

(Traducción español de Laura Díaz de Entresotos Bajo)

(Versión inglés: Don't spank your children: Ten reasons to avoid corporal punishment)


1. El castigo físico puede conducir a comportamiento agresivo.

Los niños que son pegados son más propensos a golpear y morder a otros niños, convertirse en acosadores del parque de recreo, y tener arrebatos violentos de adultos.

2. El castigo físico puede conducir a la rebelión.

Los niños que son pegados son más propensos a rebelarse contra sus padres y tener comportamientos de riesgo.

3. El castigo físico puede causar en los niños insensibilidad a las sensaciones físicas.

Los niños que son pegados se vuelven insensibles a las señales de su cuerpo de dolor, hambre, plenitud, fatiga, y sobredosis de droga.

4. El castigo físico puede causar problemas sexuales.

Los niños que son pegados en la cola pueden sufrir más adelante disfunciones sexuales o perversiones sexuales.

5. El castigo físico puede llevar más tarde a problemas emocionales.

Los niños que son pegados son más propensos a sufrir ansiedad, depresión, y abuso de sustancias de adultos.

6. El castigo físico fracasa al enseñar habilidades de resolución de conflictos útiles.

Los niños que carecen de modelos para una comunicación constructiva son más propensos a tener dificultades en sus relaciones de adultos.

7. El castigo físico puede llevar a la mentira y el engaño.

Los niños que aprenden a evitar el castigo con mentiras serán más propensos a continuar con esta pauta de comportamiento a medida que se hagan mayores.

8. El castigo físico puede hacer que los niños teman a sus padres.

Los niños que no se sienten seguros en casa serán más propensos a abandonar su casa a una edad temprana y a rechazar los valores de sus padres.

9. El castigo físico es doloroso física y emocionalmente.

Los niños que son expuestos a experiencias dolorosas frecuentes son más propensos a tener ansias de experiencias placenteras como el sexo y las drogas.

10. El castigo físico no funciona.
Aunque puede producir la obediencia temporal de los niños, pegar NO ayuda a los niños a aprender, volverse cooperativos, o desarrollar valores morales. Es el método de disciplina menos efectivo.

Sitio Oficial Aquí

Se puede encontrar una descripción de esta filosofía de la educación en los tres libros de Aletha Solter: (Ediciones Medici, Barcelona, 2002).


Mí bebé lo entiende todo:

Mí niño lo entiende todo:



LLantos y Rabietas:



Copyright © 2008 por Aletha Solter. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este artículo puede ser reproducida o transmitida en ningún formato o por cualquier medio electrónico o mecánico (incluida la copia a otros sitios web, e incluyendo las traducciones), sin el permiso escrito de Aletha Solter.

10.3.09

La televisión como canguro

Hola todos!!

Una mamá nos sugiere este tema: "Los niños y la televisión" ya que actualmente siente que en su casa el televisor se convirtió en una prioridad para sus hijos.

Creo que los padres debemos ayudar a nuestros hijos a tener experiencias positivas con la televisión, ya que somos su ejemplo a seguir estas son algunas ideas para tener en cuenta:

  • Mirar los programas con los hijos.
  • Escoger programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño.
  • Poner límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana).
  • Apagar la televisión durante la horas de las comidas y del tiempo de estudio.
  • No permitir a los niños mirar televisión por varias horas de corrido

Afortunadamente a David le gusta muy poco ver televisión ya que anda ocupado haciendo otras cosas, y cuándo lo prende no presta mucha atención, eso me tranquiliza por ahora, aunque ando muy pendiente...




Encontré mucha información ya que se ha dicho mucho al respecto así que les traje un articulo muy acertado de Laura Gutman:

Que la pantalla de la televisión haga parte de nuestra vida cotidiana es un hecho tan real como el aire que respiramos. Así que no vale la pena rasgarnos las vestiduras en contra de la televisión en sí misma. Si bajara un extra-terrestre con su nave espacial en la Tierra constataría que existe un elemento común en todos los rincones del planeta -a pesar de las grandes diferencias entre regiones- que tiene atrapados, casi inmovilizados y prácticamente hechizados a todos los seres humanos que la habitan. Frente a la televisión, entramos en una frecuencia “alfa”, atraídos hacia el aparato como si tuviera dentro de sí una varita mágica para mantenernos en un estado de encantamiento general.

Cuando miramos televisión, entramos en un universo de fantasía, aunque se trate del noticiero con las peores noticias del mundo. Allí las vivencias internas pueden convertirse a nuestro antojo en lo que queramos. La televisión “se introduce” y al mismo tiempo nosotros “nos introducimos” en ella. Como sea, hay una sensación onírica de placer y ensoñaciones. Esto explica un poco porqué los adultos asociamos “descanso” con “mirar televisión”.

Ahora bien, los adultos estamos tan acostumbrados a “ser mecidos” por la televisión encendida, que podemos comprender que los niños -que en ocasiones pasan muchas horas sin mirada de un adulto, sin dedicación para el juego y sin propuestas creativas- encuentren también una sensación agradable y placentera. Por lo tanto no sería muy honesto de nuestra parte, enfadarnos con ellos, y mucho menos con el aparato.

Si consideramos que los niños pasan demasiadas horas frente a la televisión, tendremos que aceptar que el problema no es la televisión en sí misma sino que se ha convertido en la instancia más satisfactoria, gozosa y fiel que los niños han encontrado, a falta de algo mejor. Es un canguro ideal. Gratuito. Y no tiene apuro por irse a casa. Si pretendemos que ellos reduzcan el tiempo que pasan pasivamente mirando dibujos animados, será menester proponerles -lo que sea- siempre y cuando entremos en comunicación con ellos. Todo niño pequeño va a preferir el vínculo con otro ser humano –o con un animal doméstico- antes que el vacío y la soledad. Cuando el abandono está presente, la televisión apacigua y calma. Pero cuando la intensidad de una relación humana se pone de manifiesto, la televisión pierde su razón de ser frente a las necesidades ya satisfechas del niño.

Sin embargo a los adultos nos cuesta mucho hacernos cargo de entrar en una relación afectiva y de verdadera comunicación con los niños. La televisión encendida “nos salva” a los adultos, ya que nos permite “hacernos los sordos” respecto a nuestras incapacidades para escuchar a nuestros hijos, y por supuesto, respecto a las propias necesidades y deseos. Cuando el ruido y las imágenes inundan todo el espacio de encuentro, podemos simular que estamos juntos, pero en realidad cada uno está solo en su pequeño territorio afectivo.

Tengamos en claro que a la televisión la necesitamos más los adultos que los niños. Porque los más pequeños siempre están ávidos de comunicación, intercambio emocional, juego y palabras. En cambio las personas grandes estamos más acostumbradas a refugiarnos en la soledad largamente aprendida y a defendernos de miedos muy arcaicos. Por eso la televisión nos tranquiliza a todos y parece imprescindible en los momentos supuestamente ideales para el encuentro, como las comidas, las cenas familiares, las últimas horas del día y los momentos previos a ir a dormir.

Si la televisión se ha convertido en casa en una presencia constante y ha invadido cada rincón del alma familiar, sembrando cada vez mayor aislamiento e incomunicación entre unos y otros; podemos probar, sin cambiar radicalmente las cosas, permanecer junto a los niños con la intensión de mirar un programa mientras intercambiamos algunas palabras. Veremos que probablemente los niños se interesarán por nuestra presencia. Tendrán algún acercamiento a través del juego o de un pedido cualquiera. Del mismo modo, cuando nosotros no estamos en casa y otras personas se hacen cargo del cuidado de los niños, nos corresponde también ofrecerles ideas creativas a esos adultos, que serán responsables no sólo de que a los niños no les pase nada malo, sino también de entrar en un vínculo de intercambio emocional, de cobijo y de cariño. Si eso existe, la televisión pasará a un segundo lugar en la vida cotidiana.

Por otra parte, vale la pena reflexionar o incluso “cronometrar” el tiempo que nosotros mismos pasamos frente al televisor. Veremos que es mucho más tiempo del que creemos. Si registramos que ese tiempo de aparente ocio, en realidad esconde una inmensa soledad y una gran dificultad para comunicarnos con los demás, quizás nos atrevamos a hacer algún movimiento a favor de los vínculos. Los niños, en consecuencia, harán lo propio.

La televisión puede ser, a veces, una buena compañía. Pero también puede convertirse en un muro que levantamos entre unos y otros. O entre nosotros mismos.

Los invito a que sigan enviándonos sus sugerencias de algún tema especial sobre Crianza con amor y respeto el cuál quisieran ver publicado en este sitio que es de todos y para todos.


Nuestra amiga Lola madre de dos hermosos hijos, publico un excelente post con respecto a este tema, para más leer el articulo completo puedes visitar su blog, haciendo click Aquí

3.3.09

Video: Pórtate Bien

Algunas veces y casi sin darnos cuenta nos dejamos llevar por el momento de estres ó una situación difícil de manejar y nos convertimos en padres obstinados y exigentes con nuestros hijos, y terminamos haciendo lo que los demás quieren que hagamos y no lo que realmente nace de nuestro corazón, de nuestro instinto.... Muchos hemos caído en este tipo de comportamiento, muchas veces, la mayor parte del tiempo estamos de afán, no tenemos tiempo, hay mucho trabajo por hacer y tenemos muchas responsabilidades que cumplir, lo que hace que como padres olvidemos el valor de las pequeñas cosas, olvidemos que también fuimos niños, hacíamos travesuras y jugábamos con todo... Existen días de días y es ahí cuándo empezamos a dar muchas instrucciones, dejándonos contagiar por la presión del medio, empezamos a exigir demasiado a los niños asfixiando con nuestras órdenes, tales como:
1. Pórtate bien
2. Saluda, despidete
3. Siéntate bien
4. Camina derecho
5. No toques eso
6. Come con la boca cerrada
7. Te dije que no hicieras eso
8. Mira por donde vas
9. Cuidado que te vas a caer
10. Tienes que mirarme cuando te hablo etc, etc...
La canción se titula “Gracias” y es de Luis Pescetti..

Tiene algo de humor y algo de sátira; es una invitación a la reflexión como padres que alguna vez fuimos niños, para que nos miremos un poco más hacia adentro y revisemos nuestra forma de actuar con nuestros hijos, para mejorar la relación que tenemos con ellos.





Los niños nos necesitan y nos llaman a gritos.... Seria bueno comprometernos un poco más y ofrecerles más de nosotros, sin exceso de ordenes, dejándolos ser libres pero cuidándolos de accidentes que se pueden prevenir, aprendamos a conocerlos y seamos niños de vez en vez...

No somos padres perfectos pero si es bueno hacer un alto, para mejorar, para no repetir historias y sobre todo para no hacer sentir a nuestros hijos como nos sentíamos nosotros cuándo nuestros padres nos daban tantas órdenes ó como se dice popularmente nos daban "cantaleta"....

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26.2.09

Video: Los niños son nuestros maestros

Actualmente muchos padres maltratan, humillan e insultan a sus hijos, los ven como los villanos que llegaron a cambiar sus vidas, Yo me pregunto ¿Que culpa tienen los niños? Hay muchas creencias erradas y lo que es peor aún aplicadas en bebés y niños, es triste y frustrante ver que algunos padres descargan todo su enojo y resentimiento en sus hijos, haciendolos responsables y culpables de cosas que ni ellos mismos entienden y esto sigue de generación en generación, si los padres recibieron poco ofrecen poco ó nada de amor y afecto a sus hijos, y así estos niños se acostumbran a vivir sin amor, sin afecto, sintiendose rechazados por sus propios padres, y sin esperanzas para construir un mejor futuro...¿Que tristeza verdad? ellos creen que con los castigos haran que sus hijos hagan lo que ellos quieren, pero no es así porque el castigo solo destruye....

Este video me encanto,





Comparto totalmente la opinión de Armando:

Cada día que pasa lo tengo más claro. Los niños vienen al mundo para enseñarnos a los padres y no al revés. Los niños son nuestros maestros. Este vídeo de la marca de pañales suiza Liberto nos lo muestra.

Nos empeñamos en hacer que aprendan a ser como queremos que sean, en hacerlos sufrir a menudo sin necesidad para que aprendan que la vida es dura y que el mundo es un lugar inhóspito en que cualquiera puede traicionarte a la que le das la espalda.

Queremos que aprendan que no se puede tener todo aquello que desean y pensamos que cuanto peor lo pasen ahora más se amoldarán al futuro que les espera.

Sin embargo, como digo, creo que la historia debe ser al revés. Estoy de acuerdo en que la sociedad en la que vivimos no es lo preciosa y bucólica que nos gustaría pero nos equivocamos al querer enseñar a nuestros niños a conformarse con ella como si se tratara de algo inamovible o irreparable porque ellos tienen el poder para formar una sociedad diferente.

Los niños vienen con el contador a cero, llenos de bondad y de ganas de vivir. Ellos son nuestra oportunidad para cambiar y ellos son los que nos tienen que enseñar a nosotros a ser mejores personas, más responsables y comprometidas con el resto, más sinceras y humildes. De nosotros depende estar preparados para escucharles y aprender.

En esta realidad en que vivimos, capitalista y encamada, enferma de la tan escuchada crisis, en este mundo del marica el último y del “tomate” en que un don nadie puede cobrar por una entrevista el montante que alimentaría a un país africano durante un año, cada vez que nace un niño llega una oportunidad de mostrarnos que algo falla.

Los niños no vienen con un pan bajo el brazo, ellos vienen con una fábrica de harina entera. La pena es que los adultos creemos que realmente sólo llevan un pan y se nos queda duro demasiado pronto

¿Ustedes que opinan?
Publicado por Armando
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17.2.09

Tiempo con los hijos ¿Calidad ó Cantidad?

Hola tod@s!!


Hace unos días tuve una charla con la mamá de Julian un niño hermoso, me quede pensando mucho en temas que ella trato, siente culpa constante porque cree que no es buena mamá, siente que no esta preparada para afrontar su nuevo rol; aunque somos muy diferentes en cuanto a la crianza de nuestros hijos se refiere, ideales, y formas de ver la vida, aunque no comparto sus pensamientos y muchas veces sus actitudes, la respeto y trato de hacerle ver de la manera más sutil que su hijo lo único que necesita es Amor y tiempo de Calidad, que los golpes no la llevaran a ningún lado, ya que solo destruyen...
Ella tuvo una infancia muy difícil llena de castigos verbales y físicos, por ello en el poco tiempo que comparte con su hijo, hace lo mismo que hicieron con ella, reclamos, gritos, cree que si para ella funciono el maltrato, también lo hara con su pequeñin, cree en la nalgada a tiempo, nosotros no.... Por ello espero que lea los artículos que le regale, y regrese por más....

Personalmente me parte el alma ver como un bebe sufre injustamente el dolor de un adulto, ¿Que culpa tiene? un ser inocente de todo, que lo único que pide es Amor, y constantemente se le ve como villano... Se que es muy duro para esta mami, y como ella miles más, arrancarse de la piel todo el dolor que le causaron, y las heridas del corazón nunca sanaran, eso cuesta, pero es necesario entenderlo, escribirlo, gritarlo y sacarlo para sanarnos...
Lo último que le escribí fue: Para poder empatizar con tú hijo debes quitarte esa armadura... La culpa no es buena consejera... Ojala muy pronto empiece a practicar una crianza con Amor, Respeto y Apego con su hijo... Espero volverla a ver, con una actitud más positiva, por el bien de Julian y el de ella misma...


  • Hoy quiero compartir este articulo, con todos ustedes se que muchas veces nos encontramos con dificultades en el camino como padres, pero nada mejor que un beso, un abrazo, un te amo, son momentos únicos que compartimos y no pueden ser reemplazados con juguetes costosos... No somos perfectos por ello cometemos errores, nos rendimos, caemos una y mil veces, lo importante es reconocerlo y levantarnos con mucha más fuerza, seguir luchando por un mañana mejor, haciendo lo posible para mejorar y no volver a cometer el mismo error, encontrando más razones para disfrutar la vida con nuestros hijos y ofrecerles tiempo de Corazón...


Actualmente las parejas tienen menos hijos y se vuelcan más en ellos, se ponen más a su disposición, pero también les resulta más difícil situarse en el papel de padres, mantener su autoridad y no disponen del tiempo que querían dedicarles.

Hay padres y madres que, para compensar esta falta de tiempo, intentan dar a los niños todo tipo de caprichos, sin exigirles hábitos de comportamiento, sin ponerles límites, sin imponer disciplina o inculcar valores. El resultado es que se acostumbran a conseguirlo todo sin esfuerzo, no valorando nada.

Esta sobre protección, ese empeño en evitar cualquier frustración de los hijos, puede tener como resultado que los pequeños estén menos preparados para afrontar los problemas de este mundo cada vez más competitivo. En muchas ocasiones cedemos ante las rabietas que nos “ montan “ pues no sabemos controlarlas, esto produce en los padres sentimientos de impotencia, temor, angustia y estrés.

Acabando éstas cuando el niño consigue lo que quiere. Deberíamos pararnos a pensar que quizá en el fondo lo que necesita es atraer nuestra atención, aunque sea cogiendo una pataleta.

El éxito en la educación de los hijos consiste en enseñarles a convivir con limitaciones, a enfrentarse a ellas y a intentar superarlas, no evitarlas. Los niños necesitan un adulto de referencia que les enseñe a asumir normas y valores, alguien que les diga qué deben hacer, cómo tienen que hacerlo y que no han de hacer.

No debemos confundirnos en dar al niño todo lo que pide porque nos sintamos en el fondo algo culpables por no dedicarle el tiempo que quisiéramos. Es mejor saber utilizar con eficacia ese tiempo tan preciado que compartimos juntos.

Calidad no es igual a cantidad. Calidad es conocer al maestro de nuestro hijo, saber cómo es en clase, con qué disfruta y qué no le gusta. Es conocer a sus compañeros, amigos del parque, saber cómo come, cuanto y qué, ver con él sus dibujos preferidos,… en definitiva conocerle para guiarle.

Reflexionemos, compartamos nuestro tiempo. Demostremos esa buena voluntad no con muchos y costosos regalos, visitando a los amigos y familiares, salgamos juntos, estemos atentos a lo que nos cuenta….

Si deseamos demostrar a nuestros seres queridos que les queremos, hagámoslo dándoles lo mejor de nosotros mismos “NUESTRO TIEMPO” aunque sea poco pero que sea auténtico, que sea verdadero, que nos salga del corazón, este con toda seguridad sería el mejor regalo que le podríais hacer a vuestros hijos. Pues lo necesitan.



Por: Conchi Soler Marcos.
Psicóloga

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3.2.09

Educar el sentido del Humor

Quiero compartir con ustedes este valioso articulo el cuál nos ofrece muy buenas ideas para ver el lado positivo de las situaciones, y mantener una buena actitud, en el día a día con nuestros hijos, y en las demás labores que realizamos dejando de lado el estres, y los sentimientos negativos, es importante tener en cuenta que los niños nos ofrecen momentos maravillosos y debemos aprovecharlos al máximo, vivirlos y disfrutarlos ya que no se repetirán, es hermoso dejarnos contagiar por esas risas inocentes, pasar tiempo juntos y compartir sus juegos que nos invitan a conocer y a descubrir en nosotros sentimientos que desconocíamos completamente, para así lograr entender un poco mas el maravilloso mundo de los niños. No demos nada por sentado, y menos nuestros sentimientos hacia ellos, decirles muchas veces al día Te Amo, dar muchos abrazos, muchos besos y hacerles sentir que estamos ahí para ellos incondicionalmente con alegría pero sobre todas las cosas con mucho Amor para ofrecerles.


El Articulo es un poco largo pero vale la pena, además nos invita a reflexionar acerca de nuestra propia actitud frente a las diversas situaciones que se nos presentan:

La risa y el buen humor es la mejor y más barata de las medicinas y combate, cuando menos, el mal humor. Los niños lo descubren de forma espontánea pocas semanas después del nacimiento. Esa primera sonrisa despierta en nosotros la mayor de las ternuras y los mejores sentimientos. Durante toda la infancia, la risa le acompañará y llenará nuestro hogar de uno de los sonidos más bellos. Cabe preguntarnos entonces si, como padres, cuidamos que nuestros hijos cultiven ese maravilloso sentido que es el del humor.

¿Procuramos que aprendan a reírse sin dañar a otros?

¿Cuidamos de que puedan ver en sus errores y en los nuestros una oportunidad de mirar las cosas con perspectiva?

¿Pasamos tiempo con ellos divirtiéndonos?

"Sólo hay un rincón del universo que usted puede estar seguro de mejorar: Usted mismo" Aldous Huxley

El sentido del humor es necesario en la vida familiar tanto como la disciplina, la educación o los valores. Las relaciones entre padres e hijos que permiten y dedican tiempo a las diversiones, el buen humor y la risa son más sanas, menos tensas y más cordiales.

El sentido del humor es un sentido eminentemente humano.

Nos permite ver los problemas en su dimensión correcta, ni sobrestimados ni subestimados. Saber reírnos de nuestros errores y asperezas facilita reconducir situaciones que, de otro modo, aumentarían las tensiones y los conflictos.


La risa es una de las expresiones que más beneficios aporta a la persona:

  • Es la expresión de la alegría.
  • Activa la producción de endorfinas, transmisores químicos que aportan al cerebro alivio y bienestar.
  • Libera tensiones.
  • Provoca una respuesta emocional única orientada a la alegría y al bienestar.
  • Aumenta la captación de oxígeno.
  • Crea un ambiente positivo y cordial.
  • Nos ayuda a poner los problemas en perspectiva.
  • A los niños les encanta reír, les gustan las bromas, les expresiones de buen humor y la alegría.

A los padres nos es bastante fácil hacerles reír cuando son bebés, pero a medida que crecen y empezamos a sentir la responsabilidad de su educación podemos, poco a poco, alejarnos de las expresiones diarias de alegría con que nos dirigíamos a ellos cuando eran pequeños. Nos ponemos perfeccionistas y, llevados por la tensión y el estrés, pasamos la mayor parte del tiempo corrigiendo de forma reactiva o haciendo énfasis en los errores, los conflictos y las dificultades que, por otro lado, son características de seres en continuo aprendizaje y crecimiento.


Y nos olvidamos de pasar tiempo con ellos divirtiéndonos. Dejamos de lado la alegría y el buen humor que tanto nos pueden ayudar en su educación. Y dejamos, por ende, de ser modelos de personas alegres y divertidas, dignas de ser imitadas por nuestro alto sentido del humor.

Conviene recordar que los niños aprenden, sobre todo, por imitación, y cuanto más dignos de crédito son los modelos a imitar, mejor y más duradero será el aprendizaje.


Seamos conscientes de que la alegría y el buen humor también se educan.

A los niños les encanta reír y les encantan las bromas. Las familias que logran pasar tiempo divirtiéndose juntas crean vínculos de relación más estrechos y duraderos. Es conveniente, por tanto, pasar tiempo juntos en actividades lúdicas a menudo. Recuerdo una niña de siete años que, tras un paseo invernal por la playa con su papá y sus hermanos en el que jugaron y corrieron todo el tiempo, al regresar a casa hizo un dibujo que lograba transmitir con enorme fuerza, los intensos momentos de diversión que acababa de vivir.

Los padres podemos enseñar a nuestros hijos a no sobredimensionar los problemas a través del buen humor y la alegría.

En cierta ocasión, tras un largo viaje, un paquete de cacao en polvo se abrió dentro de nuestra maleta de ropa manchándolo todo. En el momento en que lo vimos podíamos habernos quejado y lamentado por la ropa, etc., En vez de eso, empezamos a reír y a ver el lado divertido del asunto, comentando que tendríamos que meter los pantalones en el vaso de leche para aprovechar el cacao, o que tal vez la mejor idea sería vaciar la leche directamente en la maleta y tener un montón de leche chocolateada!!! Nuestros hijos aún recuerdan el incidente con risas y en su momento, lo comentaron con los amigos como algo tremendamente divertido.


A lo largo del día tenemos muchas oportunidades de vivir nuestra relación con los niños de forma alegre y divertida, pero hemos de ser capaces de reconocerlos y de vivirlos sin miedo a que las normas o la disciplina se vean afectadas. Un padre o una madre divertidos y alegres son tan o más dignos de crédito que aquellos padres huraños y culpabilizadores. De hecho, a nosotros mismos nos es mucho más grato compartir nuestro tiempo con personas de trato alegre y cordial que con aquellas que siempre se quejan o protestan por todo.


Pero lo que hemos de evitar es reírnos de los niños.


Si nos reímos de sus errores, podemos menoscabar su autoestima dado que se encuentran todavía en una etapa inmadura en la que necesitan afianzar la confianza en sí mismos. Frente a un error deberemos primero saber qué opina nuestro hijo de lo sucedido y después podremos ayudarle a ver el lado divertido del asunto puesto que ya conocemos sus sentimientos.


Es recomendable también comprobar el tipo de humor que ven nuestros hijos en los programas de televisión.


A menudo se utiliza un humor que daña a los demás para hacer reír. Es necesario que mostremos a nuestros hijos que, aunque sea divertido, nunca podemos reírnos a costa del dolor producido a otros. Será necesario hacerles ver que a ellos tampoco les gusta ser blanco de risas y burlas por más divertido que pueda parecer. Este aprendizaje elemental les ayudará a aprender cómo ser divertidos y simpáticos sin perder la empatía (capacidad social básica que nos permite saber cómo se siente el otro y actuar en consecuencia).



Por último, recordar algunos juegos y actividades que nos permitirán educar el sentido del humor en nuestros hijos:


  • Guerras de cosquillas.
  • Batallas de almohadones.
  • Jugar al escondite dentro de casa.
  • Hacer ejercicio físico juntos.
  • Esperar a papá o a mamá escondidos por casa y darle un sustico.
  • Ver juntos películas de risa.
  • Hacer comentarios divertidos manteniendo nuestra expresión seria.
  • Salir a pasear y a jugar.
  • Contar chistes.
  • Hacer preguntas aparentemente absurdas: ¿alguien quiere un helado de anchoas?, etc.
  • Vestirnos intencionadamente con una prenda al revés o con dos zapatos distintos.
  • Leer juntos tebeos o cómics divertidos.
  • Contar anécdotas de nuestra infancia.
    Recordar las cosas divertidas que nuestros hijos hacían cuando eran bebés.

Son sólo algunas ideas que nos permitirán responder a la gran necesidad de alegría que nuestros hijos y nosotros tenemos.

Seamos conscientes de que el sentido del humor nos permitirá ser una familia que acepta la vida tal y como es (¡aunque no se conforme con ella!), aportando soluciones creativas ante situaciones que de otro modo mermarían nuestras relaciones o nuestros estados de ánimo.

Atrevámonos a ser divertidos, seamos capaces de reírnos de nuestros propios errores y de nuestras propias incapacidades mostrando a nuestros hijos cómo crecer y mejorar como personas sin perder el sentido del humor.

Por: Carmen Herrera García
Profesora de Educación Infantil y Primaria

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