"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



30.4.09

Veinte Alternativas al Castigo

Quiero compartir con ustedes un fragmento muy interesante, de la Dra. Alice Miller autora del libro Por tú Propio bien, La Crueldad Oculta en la Crianza de los Niños y las Raíces de la Violencia, que encontré en el libro Ser Padres sin Castigar. Dice: " Si nosotros (Los padres) No estamos buscando el poder, nuestros hijos querrán cooperar con nosotros pues ellos están interesados en la cooperación como forma de comunicación. Pero para lograr ésto, ellos necesitan tener confianza en nosotros y no seremos confiables de ninguna manera si tratamos de gobernarlos para escapar de nuestro propio desamparo. "
"Los niños asustados aprenden solamente a mentir y a fingir del libro Por tú Propio Bien"
Con respecto a este tema hoy les comparto un articulo muy interesante que puede servir para brindar algunas ideas a todos padres que andan en busca de información, pero sobre todas las cosas para que seamos activistas en contra del Maltrato Infantil. Espero sea de gran utilidad para todos:

Foto: (www.flickr.com ) Bebés Florales de Anne Geddes de mexycan

Veinte Alternativas al Castigo

Por Aletha Solter, Ph.D.

(Traducción español de Laura Díaz de Entresotos Bajo)

(Versión inglés: Twenty Alternatives to Punishment)

Quiero agradecer muy especialmente a Ken de Aware Parenting Institute por otorgarnos su autorización para publicar este articulo en nuestro espacio.

1. Busca necesidades subyacentes.


Ejemplo: Da algo a tu hijo con lo que jugar mientras haces cola.


2. Ofrece información y razones.


Ejemplo: Si tu hijo colorea la pared, explica porqué coloreamos sólo en papel.


3. Busca sentimientos subyacentes.

Reconoce, acepta y escucha los sentimientos.

Ejemplo: Si tu hijo pega a su hermana pequeña, anímale a que exprese su enfado y sus sentimientos de manera inofensiva. él podría necesitar llorar o rabiar.


4. Cambia el entorno.

A veces es más fácil que tratar de cambiar al niño.

Ejemplo: Si tu hijo saca cosas de los armarios de la cocina repetidamente, pon un cierre de seguridad en los armarios, así evitas accidentes.


5. Busca alternativas aceptables.

Redirige el comportamiento de tu hijo.

Ejemplo: Si no quieres que tu hijo construya un fuerte en el comedor, no digas simplemente no. Dile donde sí puede construir uno.


6. Demuestra cómo te gustaría que tu hijo se comporte.

Ejemplo: Si tu hijo tira de la cola a un gato, muéstrale cómo se cuida a un gato. No confíes sólo en las palabras.


7. Da elecciones más que ordenes.

Tomar decisiones otorga poder a los niños. Las órdenes invitan a una lucha de poder.
Ejemplo: “¿Te gustaría lavarte los dientes antes o después de ponerte el pijama¡”


8. Haz pequeñas concesiones.

Ejemplo: “Dejar que se salte algo en la rutina diaria porque esta muy cansado”.

9. Proporciona un periodo de preparación.

Ejemplo: Si tienes invitados para cenar, dile a tu hijo cómo esperas que se comporte. Se específico. El role-playing puede ayudar a preparar al niño para situaciones potencialmente difíciles.


10. Deja que ocurran las consecuencias naturales (cuando sea apropiado).

No rescates demasiado. Ejemplo: Un niño que no cuelga su traje de baño y su toalla podría encontrarlos todavía mojados al día siguiente. (Pero no crees consecuencias artificiales).


11. Comunica tus propios sentimientos.

Di al niño cómo te afecta su comportamiento. Ejemplo: “Estoy cansado de recoger migas en el salón”.

12. Usa acciones cuando sea necesario.


Ejemplo: Si tu hijo insiste en cruzar la calle corriendo, agárrale la mano firmemente (mientras le explicas los peligros).

13. Abraza a tu hijo.

Los niños que se comportan de forma agresiva u odiosa se pueden beneficiar del abrazo, de un modo amoroso y compasivo, que les permita canalizar sus sentimientos reprimidos en lágrimas curativas.

14. Retira a tu hijo de la situación y quédate con el.

Usa el tiempo para escuchar, compartir sentimientos, abrazar a tu hijo, y resolver conflictos.

15. Hacerlo juntos.


Se juguetón. Muchas situaciones de conflicto se pueden convertir en juegos. Ejemplo: “Hagamos que somos los siete enanitos mientras limpiamos.” “Hagamos turnos cepillándonos los dientes el uno al otro.”

16. Distiende la situación con risas.

Ejemplo: Si tu hijo esta enfadado contigo, invítale a expresar su enfado con una divertida pelea de almohadas contigo. Juega tu parte rindiéndote dramáticamente. La risa ayuda a resolver la rabia y los sentimientos de impotencia.


17. Haz un trato, negocia.

Ejemplo: Si estás preparado para irte del parque y tu hijo se lo está pasando bien, alcanza un acuerdo con él acerca del número de veces que podrá tirarse del tobogán antes de irse.


18. Hacer juntos resolución de conflictos.


Discute los conflictos en curso con tu hijo, expón tus propias necesidades, y pídele ayuda para encontrar soluciones. Determina las normas junto con tu hijo. Ten reuniones familiares.


19. Revisa tus expectativas.


Los niños pequeños tienen sentimientos y necesidades intensos y son naturalmente ruidosos, curiosos, desordenados, tercos, impacientes, exigentes, creativos, despistados, miedosos, egocéntricos, y llenos de energía. Trata de aceptarlos como son.


20. Tómate un descanso.


Abandona la habitación y haz lo que necesites para recuperar la compostura y el buen juicio. Ejemplo: Llama a un amigo, llora, medita, o date una ducha


Sitio Oficial Aquí


Para más información: Se puede encontrar una descripción de esta filosofía de la educación en los tres libros de Aletha Solter: Mi bebé lo entiende todo, Mi niño lo entiende todo, LLantos y rabietas. Fecha de publicación: 2002, Ediciones Medici, Barcelona, España. (Titulos en inglés: The Aware Baby, Helping Young Children Flourish, y Tears and Tantrums.)


Mí bebé lo entiende todo:



Mí niño lo entiende todo:



Llantos y rabietas:




Copyright © 1996 por Aletha Solter. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este artículo puede ser reproducida o transmitida en ningún formato o por cualquier medio electrónico o mecánico (incluida la copia a otros sitios web, e incluyendo las traducciones), sin el permiso escrito de Aletha Solter. Una versión previa de este artículo fue publicada en la revista Mothering Magazine, vol 65, 1992.

6 comentarios:

Karina dijo...

Excelentísimo como siempre Martha!

Me encanta cada vez que escribes un nuevo post, me refrescas y nada me queda con la menor duda!

Jorge Alberto ya tiene dos años y cuatro meses, su personalidad y actitud claramente está teniendo cambios agigantados, justo está en esa etapa que quiere explorar y experimentar "solo" -cosa que nos encanta- pero no sabes lo dificil que se nos está convirtiendo las salidas, no quiere estar tomado de la mano -por lo general ahora vamos a sitios donde pueda caminar y correr sin mayor peligro- la última vez que fuimos a una juguetería lloró, pataleó se revolcó porque no le comprabamos un disfraz identico al que tiene en casa, dejamos que pasara su furia, sabemos que con esa actitud no acepta nada a cambio, pienso que nos queda tener paciencia y mucha comprensión.

Un abrazo!

Gore dijo...

hermoso hermoso hermoso!!!

voy a ponerlo en practica par no caer en la trampas de los castigos que nada mas ns afectan mas a nosotras xD


que estes muy bien

Martha dijo...

Hola!!

Kari, me encanta que nos visites!!! Te cuento que nosotros también estamos viviendo cosas muy similares ya que nuestro David en Agosto cumplirá sus tres añitos, así que te súper entiendo, y tienes mucha razón en lo que dices, y en muchas ocasiones parece que la paciencia se nos va por momentos, y las cosas nos superan...y terminamos contagiando a nuestros bebés nuestros sentimientos....Ellos son sabios!!

Sabes algo que nos funciona muy bien es explicarle una y otra vez lo que vamos a hacer, para que él este un poco preparado para la situación, por ejemplo: un día teníamos que ir a visitar a una señora que no le gusta que le agarren sus porcelanas y su casa esta llena de estas, así que le explicamos a nuestro bebé que a esa señora no le gustaba que le tocaran sus cosas ya que son muy delicadas, y que crees cuándo estuvimos allá él no toco nada, y estuvo ocupado viendo y haciendo otras cosas.. Entonces creo que lo mejor es distraer su atención hacia otras cosas, ó llevarle su juguete preferido, un cuento ó sus cuadernos para que dibuje algo que el quiera...

Ánimo Kari veras que esas etapas pasan muy rápido y ellos asimilan mejor el entorno en el que se desarrollan!!

Te envio un besote enorme y otro para tú dulce Albertico!!!

Muackksss

Martha dijo...

Hola!!

Gore, si es muy cierto debemos hacer todo lo que este en nuestras manos para no caer en los catigos, ni en los chantajes ó humillaciones.... Con amor y colocandonos en el lugar de nuestros niños podremos entender mejor el porque de sus acciones!! Ya que somos su todo y si nosotros les fallamos en quien confiaran?...

Te envio un abrazo!!!

Doris dijo...

Cuánta razón hay en el artículo Martha; y es muy fácil de implementar los consejos.
Ahora mismo lo imprimo para mostrárselo a mis suegros que todavía creen en el castigo.
¡Si eres genial!!!
Muchos besos.

Martha dijo...

Hola!!

Doris, que alegria leerte por acá, gracias por visitarnos y por tus palabras!!

Me alegra mucho saber que este y otros articulos puedan ayudar a muchas mamis a tener mas herramientas en su día a día con los niños, siii es verdad desafortunadamente existen muchas personas que creeen en el castigo como unico medio en la Educación y Crianza de los niños, pero cada vez somos más madres Criando con Amor, y con Respeto, así que en poco ellos tendran que entrar en razón....Para entender que el castigo no deja nada positivo...

Te envio un fuerte abrazo!!!