"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



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1.2.13

Cuando me amé de verdad


Viernes de Reflexión....

Cuando me amé de verdad



Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es… autenticidad.
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento.

Hoy sé que eso se llama… madurez.
Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada.

Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud.

Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.
Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.

Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.

Hoy sé, que eso es… simplicidad.
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.
Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!
No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Charles Chaplin


21.5.10

A ti Mamá...

¡¡Hola todos!!!

Este mes celebramos el mes de la madre acá y en otros países, aunque realmente son todos los días, porque cada nuevo amanecer la vida nos ofrece momentos y situaciones que nos hacen crecer, aunque nos equivoquemos y no creamos ser todo lo buenas que deseamos ser, ahí estamos sin importar las dificultades viviendo, aprendiendo, riendo, llorando, consolando y mucho más, pero sobre todo otorgando lo mejor de cada una en cada cosa que hacemos...



La imagen: www.google.com

Quiero compartir con ustedes una hermosa nota llena amor, escrita por nuestra amiga Edith Farias, una mujer maravillosa y yo he tenido la alegría de encontrar, ella es terapeuta especializada en el inconsciente y sistemas de creencias, madre de un precioso bebé, creadora de varias técnicas diseñadas para ofrecer, y quien actualmente escribe en su blog: Liberation keys Articles. En donde encontraremos temas muy interesantes, acerca de está labor tan hermosa que realiza.

En sus palabras:

Mamá muchas veces he querido decirte todo lo que representas para mi, pero el orgullo me ha dejado muda.

Por momentos siento tanta admiración que siento un nudo en la garganta, y las palabras se quedan cortas a la hora de querer poner en palabras mi amor hacia ti.
He visto, todos los sacrificios, dolores, enfermedades incluso que has pasado, y aún así te has levantado a darme mi desayuno, a taparme cuando estaba helada, a darme amor, a llevarme al colegio a pesar que sintieras que no podías mas.

Te he visto llorar cuando tienes una pena profunda, y a pesar de eso, me ves y me das todo tu amor incondicional.

Tus risas son tan hermosas y contagiosas que mi ser se ríe junto contigo.
Para ser te honesta no me acuerdo de tu embarazo, pero al ver a mis amigos o amigas, puedo darme cuenta y tan solo imaginar por todo lo que has de ver pasado, miedos, sustos, temores, incluso en algunos casos hasta tratamientos dolorosos e intensos para tenerme hoy con vida.
Has querido desfallecer mas de una vez, y lejos de que por ello te considere menos, te considero una guerrera, una luchadora por que aquí sigues, comprometida, de pie y enfrentando la vida día a día.

Mamá, representas mucho, demasiado para mi, y yo no se si te pueda regresar todo lo que has hecho por mi, tus inmensos desvelos en mis momentos de confusión, tus enojos cuando he cometido elecciones negativas, tu inmenso temor cuando me has visto con el corazón roto (y ha sido mas de una vez), tus llantos cuando detrás de mi puerta me has escuchado llorar con el corazón hecho mil pedazos, tu alegría cuando he tenido éxitos, y tu incertidumbre en el momento que me convertí en mama.

Sé que has pagado muchos precios, por ser mi mamá, desde dejar ir muchos reventones y fiestas, hasta grandes oportunidades laborales o personales, y todo, desde tu corazón, lo has hecho por no descuidarme, por cuidarme como tu pequeña que soy, y dentro de todo tu mundo has buscado siempre darme lo mejor de ti.

Se que en nuestra relación ambas hemos salido lastimadas, heridas, decepcionadas, y mas de una vez nos hemos echado en cara no ser las personas que deseábamos ser la una para la otra, sin embargo, a medida que avanza mi vida, puedo ver esa mirada secreta que me dice mas que mil palabras cuanto me amas, me apoyas, crees en mi por que soy tu hija...

No puedes ser la madre perfecta ni yo la hija impecable, pero si podemos darnos día a día un poquito mas de perdón, un poco mas de paciencia, de compasión en nuestros senderos y lejos de lastimarnos por no ser eso que necesitamos aprender a amar lo que hoy somos y todo lo que nos podemos dar, te propongo eso, ¿te gustaría ?


Te amo mamá

Edith muchas gracias por permitirnos compartir con todos tus palabras llenas de cariño, personalmente me sentí muy idéntificada en más de un párrafo, gracias por expresar con está linda carta los sentimientos que muchos de nosotros quizás quisieramos decir en su momento.

Por último quiero dejar un saludo muy cariñoso para todas las madres del mundo, mujeres valientes, entregadas, guerreras, ustedes, nosotras, las que desarrollamos cada día mil roles en la cotidianidad de los días solo por una sonrisa, un beso ó un te quiero, muchas felicidades por poner el corazón y el alma en todo lo que deseamos hacer teniendo como aliado el instinto...


Muchas Felicidades que hoy y todos los días sean el día de la Madre.

27.8.09

Carta de una Mamá a sus Hijos

¡¡Hola todos!!

Les dejo una carta de una Mamá a sus Hijos, Por una de mis escritoras favoritas: Isabel Allende. A mí personalmente me llego y me sentí idéntificada en más de un párrafo, y en otros me recordó a mí madre...




Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente maquilladas y a eso agregan maravillosas frases de pósters.¡¡¡Mentiras!!!...

Las mamás no somos abnegadas amantes del sacrifico y aguerridas guerreras que todo lo pueden.

Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, pedimos la peridural en el parto. Insultamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador a las 2 de la mañana para ir a buscarlos a una fiesta.

Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice 'enano' o 'cuatro ojos', y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos.

Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa. Pero no lo podemos decir....

No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de tirar un Patty a la plancha. Es que tenemos miedo de que no crezcan como se debe....

No es que nos preocupe realmente que se pongan o no un saquito... Es que tenemos miedo de que se enfermen.... No es que los queramos más cuando se bañan. Es que no queremos que nadie les diga roñosos....

No lo hacemos por ustedes. Lo hacemos por nosotras.... Porque ser mamá no tiene que ver con embarazos, pañales y sonrisas de aspirinetas.... Tiene que ver con querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás....

Ustedes nos hacen felices... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar todas las preguntas de los concursos de la tele. Cuando vienen llorando a gritos porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas....

Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá. Ustedes nos hacen mejores. ... Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie.

Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo. Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y arreglamos el carburador para llevar a los pibes a fútbol, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, a volley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón. Y armamos 24 bolsitas con anillitos y pulseritas y tratamos de que la torta parezca un Pikachu...

Nos buscamos otro trabajo y sacamos créditos y nos compramos libros y vamos al psiquiatra y al pediatra y a los videos y negociamos con los maestros y los acreedores y recortamos figuritas... y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales de los países de Europa y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos salimos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos.......

Sólo y exclusivamente para verlos felices.... Velos felices es lo que nos hace felices. Ojala pudiéramos pegar el mundo con cinta scotch (como el velador que cayó en combate en la última guerra de pijamas party), para que fuera un lugar mejor para ustedes....

Gracias por hacerme su Mamá, Gracias por ahcerme tan importante.... Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes (que casi nunca entiendo para que sirven pero guardo religiosamente),...

Gracias por los abrazos, los besos, las lágrimas, los dolores, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera. Por tantas noches sin dormir, los boletines, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota. Por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos de la primaria........

Son mis mejores medallas. ¡Gracias porque LOS AMO!!!. Y ese, es el amor que me hace grande.

Lo demás es Marketing.

7.7.09

Mamá por segunda vez: Sensaciones

¡¡Hola todos!!

Bueno aunque no lo estoy, para mí no hay nada más hermoso que una mujer embarazada, inspira tanta ternura, tantos sentimientos bonitos, por ello quiero invitar a todas nuestras amigas madres que estan embarazadas por segunda vez a compartirnos su experiencia, sus sensaciones, sus miedos más profundos, sus sueños, sus deseos, sus antojos, las cosas que dejaron de hacer en el primer embarazo y les gustaría hacer en este, en fin lo que quieran será de mucha utilidad; pueden adjuntar una foto de sus lindas panzas.
La idea no es comparar entre uno y otro es solo trata de descubrir juntas las nuevas sensaciones que se abren ante un segundo embarazo, hablar de esos sentimientos guardados, entenderlos y saber como actuar ante determinadas situaciones con los hijos mayores, que cosas nos funcionan y cuales no.
Así que desde ya estan cordialmente invitadas a participar compartiendo sus relatos.
Muchas felicidades.
Para iniciar les dejo este bello relato:




Si todo va bien, dentro de pocos días seré mamá por segunda vez. Podría decirse que un segundo embarazo no tiene por qué parecerse al primero en cuanto a los cambios físicos, y en mi caso también en cierto que ha habido muchas diferencias en cuanto a las sensaciones con mi primer embarazo.
Algo que me ha parecido muy diferente es la confianza con que afronto los cambios físicos, las molestias, porque son algo ya conocido. La confianza ante el momento del parto es diferente, pues sigo ante la incertidumbre de saber lo que me espera, pero digamos que ahora tengo menos miedo, puede que también porque lo piense menos…
La conexión con el bebé también resulta diferente: ahora es más fácil hacerse a la idea de quién hay ahí dentro, sé cómo va a ser verla por primera vez, sé que podré sentirla, hablarle, tocarla y mimarla, sé lo que es el vuelco en tu vida desde el primer momento en que la ves y la oyes, es decir, ya sé lo que se siente al tener un hijo.
Por esa misma razón en este segundo embarazo me ha sido más fácil hablarle al bebé, acariciarla desde la tripa, o si se quiere, lo he hecho de un modo más natural y espontáneo.
No puedo evitar sentir cierto miedo, incluso diría que lástima, porque pienso que no podré prestar toda la atención que necesita mi hija mayor, tan pequeña todavía.
¿Es que la estoy destronando antes de hora?
La gente comenta que es muy pequeña para darse cuenta del cambio, para tener celos… Pero ella es muy consciente de todo lo que pasa a su alrededor y sé que sí lo va a notar. Hace poco se puso a llorar de repente cuando me vio coger y mimar a un bebé pequeñito…
Me da miedo no poder atenderla plenamente, aunque imagino, sé, que lo que haré será “multiplicarme”. El hecho de que tenga que separarme de ella durante unos días, la estancia en el hospital, también me preocupa, porque nunca hemos pasado una noche si estar juntas.
La verdad es que me preocupa hasta que me vea llorar cuando venga a verme y a su hermanita, porque es verme llorar, aunque sea de alegría, y cogerse a mi pierna llorando ella también “Mamá, mamá, mamá...”. Pero bueno, será sólo un momento, el momento de verlas a las dos juntas.
Otra de las sensaciones es que todo el mundo se preocupa menos por ti, te pregunta menos. Haber pasado por un embarazo hace tan poco tiempo y que todo transcurriera con normalidad imagino que tiene mucho que ver en esto. No significa que sea malo, pues en ocasiones la insistencia podía llegar a cansar en el primer embarazo, pero sí que se echa de menos en ocasiones (sobre todo cuando por una o por otra razón no te encuentras demasiado bien).
Imagino que alguna de estas sensaciones estarán compartidas por otras mamás, otras tendrán sentires diferentes y es que, es verdad, cada embarazo es un mundo, incluido otro embarazo en la misma mujer.


Sitio Oficial Aquí
Nuestra amiga Greisi embarazada por trecera vez, y quien actualmente escribe en su Blog: Desde mi cordillera de los Andes, es un sitio que personalmente me encanta, los invito a visitarla ya que encontraran información muy útil para hacer con sus pequeños en casa, entre otras temas muy interesantes.
Sin importar las distancias siento que tenemos muchas cosas en común y hoy ella nos comparte su hermoso relato acerca sus sensaciones, y sentimientos más profundos en esta etapa tan maravillosa, en este su tercer embarazo. Leer su relato Aquí
A tí amiga mia muchas felicidades te deseamos lo mejor de lo mejor y a tú hermosa familia también. Una vez más mil gracias por dejarnos leerte y permitirnos conocerte un poco más.
Te dejo un saludo muy cálido.

3.6.09

Tú como Mamá

¡Hola todos!
Por fallas con la pagina hace ya algún tiempo no he podido postear nada, parece que nuevamente somos victimas de los hackers pero aún nada esta comprobado, espero que pronto se arregle todo para seguir compartiendo con ustedes la información, anécdotas y mil cosas más...
Por ahora quiero compartir con ustedes un articulo que encontré hace algún tiempo, y me parecio muy acertado, dice así:




15 cosas que cambian en tu vida cuando nace tu hijo:

Por: Luciane Garbin. Luciane es periodista y fotógrafa, y a menudo escribe sobre temas de maternidad. Sus tres hijos, Gabriel (14), Sofía (10) y Matías (8) se encargan de mantener su vida en un constante remolino.

"Tu vida va a cambiar".

Recuerdo las veces que escuché esta frase durante mi primer embarazo, y lo mucho que me costaba captar su significado. ¿Será para mejor? ¿Será para peor?... Con el tiempo me di cuenta que todo depende únicamente de nuestro punto de vista y de lo mucho o poco que nos cuesta adaptarnos a los grandes cambios en nuestras vidas. Los cambios son tantos que es imposible enumerarlos, pero no son una sentencia sino un desafío, y como todo desafío, una oportunidad para aprender, crecer y hacernos mejores seres humanos.

Entre otras cosas, recuerdo los siguientes cambios por los cuales pasé al embarcar en mi viaje por el universo de la maternidad y que son comunes a la mayoría de las madres con quienes sigo creciendo y "viajando":

Entre los cambios más profundos, emocionantes y transformadores...

1. Descubres en tu interior una fuerza que te agarra de sorpresa y hasta te asusta por su intensidad. Te sientes como una leona, preparada para defender a tu "cachorrito" con tus propias uñas y dientes.

2. Te das cuenta que puedes ir más allá de tu límite, y del límite de tu límite, y del límite del límite de tu límite... Y esto te hace sentir infinitamente exhausta y fatigada, pero a la vez infinitamente capaz (¡qué verdad tan verdadera!).

3. Sientes crecer dentro de ti un amor tan fuerte, poderoso y profundo, que a veces hasta te espanta y confunde. "¿Podré querer a otro ser como a esta criaturita?", te preguntas. Ya verás que sí (y ésa será tu gran sorpresa cuando nazca tu próximo hijo).

4. Empiezas a entender, respetar y admirar a tus padres como nunca antes en la vida — "no es posible que mi mamá haya hecho todo esto", pensaba, "¡con cuatro hijos, tan jovencita!" — y crece genuinamente tu comprensión y gratitud hacia ellos.

5. Por primera vez entiendes que "sacrificio" no significa sufrimiento sino: "sacro" + "oficio", o sea, "trabajo sagrado". Comprendes la enorme importancia del lugar que ocupas en el mundo como madre, y el gran valor de tu trabajo.
6. Aumenta tu compasión por todos los niños. Poco a poco te vas haciendo madre no sólo de tus hijos, sino de todos los demás niños del mundo. No soportas ver sufrir a un niño en las telenoticias, ni en una película de televisión, ni en la calle.

Entre los cambios más cotidianos...

7. En tu casa, tu vida, tu trabajo... reina un nuevo orden, o más bien, desorden. Aceptarlo es clave para tu felicidad y paz interior, o sea que disfrútalo.

8. Descubres el placer y el valor de los momentos de silencio, de una ducha caliente al final del día, una tacita de té con una amiga, una película en casa con tu pareja, una noche de sueño profundo... y disfrutas a fondo cada uno de esos instantes.

9. Borras de tu diccionario la palabra "asco".

10. Aprendes a dominar el arte de la improvisación. Compones increíbles melodías, transformas tus dedos en marionetas, e inventas fantásticas y absurdas historias para mantener entretenido a tu bebé (sobre todo cuando está cansado, aburrido o enfermito).
11. Tu cinturita (y todo lo que queda al norte y al sur de ella) definitivamente no es la misma de antes, pero te sorprendes al darte cuenta de que estás mucho más interesada en el ombligo de tu bebé que en el tuyo propio.

12. Las horas dejan de tener 60 minutos y los días dejan de tener 24 horas. El tiempo ahora parece transcurrir a un nuevo ritmo (debido seguramente a algún arte de magia del bebé) y por ese extraño cambio llegas retrasada a casi todas tus citas.

13. Los momentos a solas con tu pareja son escasos y breves, pero los dos aprenden a disfrutarlos y aprovecharlos.

14. Como un malabarista que va agregando más y más objetos a su acto, aprendes a hacer dos, tres, cuatro, cinco... cosas a la vez, ¡y sin que se te caiga ninguna pelota!

15. Compruebas que nada, ni siquiera las matemáticas, es una ciencia cierta. Al fin y al cabo 1 + 1 = 3, y 3 no son demasiados, sino... una familia. Y por fin, como esa leona que defiende a sus cachorritos, a medida que crecen vas "soltando la rienda" y te das cuenta que ser mamá no significa proteger eternamente a tu niño de los peligros, problemas y conflictos de la vida, sino permitir que vaya enfrentando sus pequeños problemitas, confiada en haberle dado las herramientas necesarias para que vaya aprendiendo a solucionarlos.

Te invitamos a que compartas con nosotros, ¿Qué cambió en tu vida cuando nació tu bebé?


Sitio Oficial Aquí

8.5.09

Madres: para Siempre

Por estos días en varios países se celebra el día de la madre, aunque en verdad creo que el día de la madre debería ser todos los días y no esperar que sea uno en especial...


Mientras algunas personas piensan en los regalos, en sus problemas económicos, en lo difícil que son sus vidas, y se la pasan renegado de su suerte, por no tener lo suficiente ó lo que les gustaría, en la crisis y en mil cosas mas... Les comparto este post que encontré en el Blog de Bebes y Mas, Se titula Madres Excepcionales y en realidad nos deja pensando además de invitarnos a reflexionar y mirarnos un poco más hacia adentro de nosotros mismos, para que prendamos a reconocer la verdadera magia en las cosas que hacemos y dejar de preocuparnos por cosas que de pronto no merecen tanta atención y nos enfoquemos realmente en las importantes:

Madres Excepcionales:

Todas las madres nos encontramos con dificultades en la vida y en el cuidado de nuestros hijos, pero algunas más que otras. Este es el caso de estas madres:


1. Una madre estadounidense sin brazos que nos demuestra que el amor, el esfuerzo y la fuerza de voluntad está más allá del cuerpo físico y que querer es poder.


Me ha asombrado profundamente como esta mujer se desenvuelve con una gran destreza y eficacia en todas las actividades diarias con los pies o la cabeza: conducir un coche, trabajar con el ordenador, cocinar y sobre todo, criar a su bebé.

En ese blog ya han hablado de otras madres con impedimentos como la conmovedora historia de Alison Lapper, también sin brazos, y la madre más pequeña del mundo Stacey Herald.

Los invito a que nos quedemos con una imagen y una reflexión grabada en la retina: ¡para abrazar, mimar y consolar a un hijo ni siquiera se necesitan manos, sino corazón y conciencia¡

Por: MMar

Vídeo sobre una madre con dificultades físicas







2. Esta fotografía fue la ganadora de los Premios Ortega y Gasset de Periodismo Comprometido de este año. Su autor es el periodista y fotógrafo Gervasio Sánchez.




La foto, tierna y estremecedora, tiene como protagonistas a la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, herida por una bomba antipersonas, y a su hija Alia. La obra, en palabras del autor en el discurso de entrega de premios “concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas.”

A mi, tanto su discurso como la fotografía, me han impactado. Reflejan como las madres pueden afrontar las más terribles desgracias y pese a ello, ser madres amorosas y valientes que darán lo mejor a sus hijos. Imágenes como esta refuerzan mi confianza en las familias y en el amor a los niños. Y en que las madres, sea cual sea la dificulta física que podamos sufrir, podemos ser magníficas madres.


Por: Mireia Long
Sitio Oficial Aquí



Por último les comparto este valioso articulo de Paula Serrano,

Las Madres para siempre

Ser madre es tal vez el más complejo de los roles que nos toca vivir. Primero porque es para toda la vida, los hijos se quedan, hasta nuestra muerte, si tenemos la suerte de no verlos morir. No son una crisis que se resuelve y dura poco. Dura para siempre. Eso es único.

Las madres dan la vida, una vida que se hizo de a dos, pero que cobija sólo uno, que amamanta sólo uno. Y esa relación que es dada por la biología, es definitoria y definitiva. Hay muy pocas cosas definitivas en el mundo de hoy. Ser madre se hace entonces algo cada vez más único.

Los vínculos familiares son cada vez menos obligatorios y sólidos, en los tiempos modernos que vivimos. Sin embargo y a pesar de cualquier conflicto, las madres son las madres. De una manera peculiar, inexplicable a veces, la madre ya sea por su ausencia o su presencia, por su solidez o fragilidad, por su calidad o su defecto, es un vínculo que aparece siempre en las crisis, en la cercanía de la muerte, en la soledad, en los momentos límites. De casi todos los seres humanos en casi todas las épocas de la vida.
No es fácil entonces aceptar ese rol para las mujeres, porque concentra lo más sublime y lo más peligroso, lo más querido y lo más temido. Dicen que lo único peor que ser madre es no ser lo. Eso habla de un vínculo difícil. Porque hagamos lo que hagamos, no tenemos como hacerlo todo lo bien que quisiéramos.
San Pablo dice en una de sus primeras cartas, que se vuelve a la vida desde la muerte en el amor. Eso es lo que les pasa a las madres, que para bien o para mal, aprenden a querer porque son madres.

Las mujeres de hoy sufren porque se cansan, se enojan, se desesperan, se decepcionan, sufren,
por causa de los hijos. ¿Quién dijo que el amor era sin dolor? A veces es más fácil aceptar de partida que todo lo sublime tiene un pedazo de infierno. Así es. En la vida sin certezas y llena de peligros en que viven los jóvenes, las madres tienen poca protección que ofrecer y poco que decir. No importa. Nadie les pide eso. No somos responsables de la vida de nuestros hijos. Somos responsables de quererlos a pesar de lo que sea. Y eso es mucho, muchísimo. Somos el lugar más seguro, seguimos siendo lo más gratis que tendrán jamás.

¿Hay algo gratis y seguro en nuestras vidas? Nada o casi nada.

Ser gratis y segura es un regalo, el mejor, el más único, el más original, el más definitivo.

Invito a las madres a celebrar este nuevo día de la madre sin culpas, sin recriminaciones. Somos las que somos, mejores o peores, pero somos únicas.

¡¡Quiero enviar un saludo muy especial y cariñoso para todas las madres, que día tras día entregan lo mejor de sí mismas en cada cosa que hacen!!

27.4.09

Alguien dijo...

¡¡Hola todos!!

Desde que decidimos que me quedaría en casa para vivir y compartir la Crianza de nuestro hijo, pude sentir muy de cerca las criticas, los juicios y comentarios salidos de tono de varias personas con respecto a este tema...
Hoy podemos decir que fue la mejor decisión de nuestras vidas, y me siento muy afortunada, nuestro hijo es feliz, sano, seguro e independiente, más allá de los cuidados es una experiencia maravillosa, vivir cada momento en plenitud al lado de tú hijo, verlo crecer y definirse como persona, ver su rostro radiante de alegría en las mañanas, poder darle las buenas noches, cuándo hace algo por sí mismo, es lo mejor que te puede pasar, poder grabarte esos instantes bien en la memoria es algo que no se compara con nada... Aparte de ello puedo trabajar en mí emprendimiento, en mis horarios en mis tiempos ahhh genial verdad...

No es necesario convencer a nadie de nada, los actos hablan por si solos, aunque muchas personas actualmente hablen del tema diciendo mil cosas y desconociendo totalmente la magnitud de la importancia que existe en la relación Madre e hijo, y la necesidad de contacto piel con piel que debe existir....Siempre alguien tendrá algo que decir, bueno ó tanto, lo realmente importante e inspirador es hacer las cosas que salgan de tú corazón...

Foto: (svcastillo.wordpress.com)

Con respecto a este tema quise compartir con ustedes está reflexión que llego a mis manos hace unos días, espero les guste:


Alguien dijo que un niño se lleva en el vientre durante nueve meses.
Ese alguien no sabe que un hijo se lleva en el corazón toda la vida.

Alguien dijo que toma una seis semanas volver a la normalidad después de dar a luz.
Ese alguien no sabe que después de dar a luz la normalidad no existe.

Alguien dijo que se aprende a ser madre por instinto.
Ese alguien nunca fue de compras con un niño de tres años.

Alguien dijo que de "buenos" padres salen hijos "buenos."
Ese alguien piensa que un hijo viene con instrucciones y garantía.

Alguien dijo que las "buenas" madres nunca gritan.
Ese alguien nunca vio a su hijo romper con una pelota la ventana del vecino.

Alguien dijo que no se necesita una buena educación para ser madre.
Ese alguien nunca ayudó con una tarea de matemática de cuarto grado.

Alguien dijo que no se puede amar al cuarto hijo como al primero.
Ese alguien no tuvo cuatro hijos.

Alguien dijo que se pueden encontrar en los libros las respuestas a todas
las preguntas sobre como criar hijos.
Ese alguien no tuvo un hijo que se metió un fríjol en la nariz.

Alguien dijo que lo más difícil de ser madre es el parto.
Ese alguien nunca dejó a su hijo en la escuela el primer día de kindergarden.

Alguien dijo que una madre puede hacer su labor con los ojos cerrados
y una mano atada a la espalda.
Ese alguien nunca organizó la fiesta de cumpleaños de su hija.

Alguien dijo que una madre puede dejar de preocuparse cuando los hijos se casan.
Ese alguien no sabe que el matrimonio agrega yernos y nueras al corazón de una madre.

Alguien dijo que el trabajo de una madre termina cuando el último hijo se va del hogar.
Ese alguien no tiene nietos.

Alguien dijo que una madre sabe que su hijo la ama, así que no hay necesidad de decírselo.
Ese alguien no es madre.

Alguien dijo que una madre no necesita de la comprensión y del "te quiero" del hijo.
Ese alguien no es un hijo.


Autor desconocido.

14.4.09

Reflexiones sobre el "Ser madre"

Hace unos días llego a mi correo un texto muy hermoso y acertado de una de mis escritoras favoritas, Isabel Allende. Es una reflexión sobre el “ser madre”, un tema constante en sus obras, aunque no es el día de la madre, quise compartirlo con ustedes. Espero que sea de su agrado.



Texto de Isabel Allende:



“Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre.
Dios la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie.

Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona,
sería arrojarla a la basura.

Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.
Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales,
que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada.

Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantaleta de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche…

Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas,
los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan a callar o le tiran
la puerta en las narices, porque no están en nada..

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y,
cuando llega hacerse la dormida para no fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a manejar, anda en moto, se afeita,
se enamora, presenta exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos y
apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo.

Es servir de niñera, maestra, chofer, cocinera, lavandera,
médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno.
Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan.
Es decir que “son cosas de la edad” cuando la mandan al carrizo.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida
y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año:
el Día de la Madre.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a
retribuirles parte de lo que han hecho.
Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.
Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces.”

Isabel Allende.

9.1.09

¿Que si hice algo hoy?

¡¡Hola todos!!


En la Revista Laura un sitio que me gusta mucho, encontré este acertado articulo, y pensé compartirlo con ustedes, ya que me sentí muy identificada en más de una frase, y más aún cuándo uno recibe comentarios no solicitados acerca del porque decides quedarte en casa, aunque la mayoria de personas no lo entienda, estar es casa es mucho más que eso....


El articulo dice:

¿Que si hice algo hoy?



la imagen la encontre en www.google.com



Mi esposo llego hoy a la casa y me vio sentada en el sofá con nuestro pequeño en una rodilla, y amamantando a nuestro bebe del otro lado.

Estaba tratando de voltear las paginas de un libro con la mano que no sostenía al bebe, mientras atendía a ver si oía el sonido de la alarma de la estufa.

Mi esposo me miró inocentemente, y pregunto: ¿Hiciste algo el día de hoy? Qué bueno que la mayoría de mis apéndices estaban ocupados, pues así no pude saltar sobre él y estrangularlo hasta matarlo.

No siempre estuve al borde de la locura. Al contrario, hace apenas cuatro años, yo tenía un ingreso estable, un vehículo en el cual no cabía más que mis cosas y un par de personas, además de mí. Me iba a dormir después de las nueve de la noche, después de ver mis programas de televisión. Me reía de las personas que viajaban con tres niños gritando y un perro babeando, a eso le llamaban 'vacaciones'. Pues bien, ¡Me he convertido en una de esas personas! ¿Que me sucedió?

La prueba de embarazo resulto positiva. He cambiado mi lencería de 'Victoria's Secrets' por pantaletas de algodón y unos buenos brassieres de maternidad. Adiós, Luis Miguel, bienvenidos: Barney y sus amigos.

Mi idea de privacidad ahora, es poder ir al baño sin que un niño de dos años este
afuera golpeando la puerta, mientras un bebe este descolgando todo el papel de baño desde mi regazo. Finalmente entendí que el termino: 'Mama que se queda en casa', no se refiere a una madre que ya no trabaja fuera de casa, sino mas bien a una que parece que nunca tiene la oportunidad de asomar la nariz por la puerta.

Así que heme aquí sentada, con mis niños tratando de contestar a mí amado esposo


¿Qué si hice algo hoy?

Compartí el desayuno con un apuesto joven de noventa centímetros que solo se excita cuando ve dinosaurios color púrpura, camioncitos de juguete, y papitas a la francesa. Lavé también exitosamente una carga de ropa, moví la ropa de la lavadora a la secadora, y la carga que estaba en la secadora fue pasada a mi cama, esperando lo que decida hacer con ella.

Leí dos o tres clásicos, por supuesto, de autores de cuentos de hadas. Creo que no estaré en la sección de adultos de la librería en mucho tiempo.

En los ratos libres, barrí, cociné, sacudí, limpié, organicé y reacomodé. Alivié golpes con besos, y enjugué lágrimas. Regañé, alabé, abracé, y puse a prueba mi paciencia, todo ello antes de la tarde, porque después ayudé a hacer tareas, ¿Qué si hice algo hoy? ¡Ya lo creo!

Alguna vez fui capaz de manejar por complicadas calles urbanas, mientras hablaba en mi celular y buscaba al mismo tiempo una buena estación de radio; ahora no puedo hacer que las rueditas de mi carreola vayan en la dirección que necesito.

Antes, debatía sobre cosas del trabajo con mis amigos, ahora hablamos de las ventajas de pañales desechables contra pañales de tela y de cuando dejé de usar oraciones de más de cinco palabras.

Así que, en respuesta a la pregunta de mi esposo: 'Si hice algo hoy, de hecho, he dado un paso mas hacia uno de los mayores logros en la vida'... No, no cure el cáncer, ni contribuí a pactar la paz mundial, pero si sostuve un milagro en mis brazos; dos, de hecho. Mis niños son mi mayor logro y la oportunidad de criarlos es mi mayor reto. No se si mis hijos crecerán para convertirse en grandes lideres, francamente no me importa, siempre y cuando crezcan para ser buenas personas. Ellos son mis mayores alegrías, pese a que muchas veces por la noche me quedo dormida llorando de frustración.

La maternidad es todo un reto y es compensatoria en la misma medida porque estamos usando todos nuestros conocimientos, nuestro talento y nuestras habilidades para formar a una nueva persona. Es esta persona, y esta gente, la que a su vez, usara sus dones para construir nuestro futuro.

Así que cada canción de cuna que canto, cada columpio que empujo y cada manita que sostengo es algo ... ¡Lo hice hoy!


Sitio Oficial: Revista Laura

6.1.09

Mamás Blogueras

Quiero enviar un saludo muy especial a nuestra amiga Karina, quien nos ha invitado a participar en el Blog de Mamás Blogueras, es un sitio colectivo de encuentro para mamás, en donde puedes compartir anécdotas, opiniones e información de gran utilidad para todos los padres, que creemos en un mundo mejor para todos. ¡¡Así que apartir de hoy también pueden leerme allí!!


Gracias Karina por está iniciativa tan enriquecedora para muchas madres y padres, por darnos la oportunidad de estar en este lindo espacio, y así aportar nuestro granito de arena, en un camino tan hermoso como lo es Criar a nuestros hijos con Amor, es maravilloso ver que este tipo de crianza cada vez une a más familias de todo el mundo, cada día somos más padres interesados en otorgar lo mejor a nuestros hijos, y es muy importante que otros padres conozcan que Si existe otra forma y hay más alternativas para criar a nuestros hijos.
Por último te invito a que nos compartas un poco de tú experiencia en este camino de la Crianza con Amor que día a día vives con tus hijos...
¿Como ha cambiado tú forma de vida?
Saludos.

30.8.08

Amor de Madre

Encontré este bello poema y quise compartirla con todos ustedes...
Yo quiero enterder la relación de mí madre conmigo, por eso ando buscando y buscandome, para re-conectar con esa parte de mí que aún desconozco... Por ahora llegan preguntas como por ejemplo: ¿Porque si amamos tanto a nuestras madres hay cosas que hacen que nos alejemos cada día más y más de ellas?... Sigo buscando, cavilando, preguntando...




De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años... Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor...

La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello...

De niños no entendemos sus lágrimas... de adultos nos preocupan... o no las comprendemos...
Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...

Por eso debemos detenernos y observarla... abrazarla y hacer que sienta que estamos allí... que nos importa, que es valiosa... y de esta forma regresaremos a ella el más hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros sueños e ideales... pero por sobre todo nos enseña a dar sin pedir nada a cambio: El Amor.

Por: Graciela Heger

Sitio oficial Aquí

10.6.08

Nacimiento de "Nuestro Ser Madre"

Através de su valioso contenido ya sea en sus videos, entrevistas y articulos, Laura Gutman, al igual que otros escritores siempre me han dejan pensando, reflexionando, indagando... Supongo que es principalmente por mí interés personal ese que me empuja a querer saber más, para explorar más allá de mí, para ver las cosas de una forma muy diferente, para saber si estoy equivocada, ó si realmente tengo algo de cordura... ser Mamá me ha transformado definitivamente....





La imagen es de nuestro muñeco hermoso

Precisamente hoy les tarigo este valioso articulo el cuál me ha llegado en un momento justo...

Hemos pasado la infancia practicando con nuestras muñecas a mecer a los bebés, calmarlos, vestirlos, desvestirlos, retarlos y dormirlos. Sin embargo, cuando el bebé real irrumpe en nuestra vida adulta, nos sorprendemos al constatar que hay pocos puntos en común entre el bebé soñado y ese monstruito que llora en los momentos menos oportunos. Y que no es verdad que los bebés sólo comen y duermen, sino que hemos quedado prisioneras de un ser voraz, necesitado al extremo, malhumorado y demandante.

Posiblemente la sorpresa tenga que ver con el desconocimiento con el que las mujeres llegamos a la maternidad respecto al fenómeno de la “fusión emocional”. Para abordarlo, es menester darnos cuenta que la realidad no sólo está constituida por elementos visibles, concretos y palpables. Sino que también existen los mundos sutiles, los campos emocionales, perceptivos, intuitivos o espirituales. Aunque invisibles, suelen manejar los hilos de nuestra vida consciente.

En el caso de la díada mamá-bebé, es conveniente enterarse que ambos pertenecemos al mismo territorio emocional -como dos gotas dentro del océano- y que esta unión sin límites precisos perdurará en el tiempo, aunque nuestros cuerpos hayan sido separados a partir del parto y nacimiento de la cría.

“Fusión emocional” entre mamá y bebé, significa que sentimos lo mismo, percibimos lo mismo, independientemente de “dónde se origine” la sensación, ni si el sentimiento pertenece al presente, pasado o futuro, ya que en el mundo emocional no importan ese tipo de fronteras. De hecho, las mamás “sentimos como un bebé” cuando no toleramos un sonido demasiado fuerte, cuando nos angustiamos si hay demasiada gente alrededor o cuando nuestros pechos se llenan segundos antes de que el bebé se despierte. Del mismo modo, el bebé “siente como su mamá” cuando expresa a través del llanto o de diversas enfermedades, un sinnúmero de situaciones emocionales tales como: angustia por sentirnos exigidas por el varón, dificultades económicas, obligaciones que no podemos cumplir, la ausencia o lejanía de la propia madre, o pérdidas afectivas, por ejemplo.

Pero lo más impactante es darnos cuenta que dentro de la “fusión emocional” el niño vive como propias las experiencias de nuestra propia infancia que se actualizan y plasman en su cuerpo. Sobre todo aquellas vivencias que ya “no recordamos”, que han pasado “a la sombra”. Pues bien, la verdadera dificultad del devenir madre, no tiene que ver con ocuparse correctamente del bebé, sino con el dolor que supone confrontar ahora con las penas que no hemos podido asumir cuando éramos niñas. Devenir adultas de verdad, es darnos cuenta que hoy en día contamos con mayores recursos emocionales para hacernos cargo de nuestra historia y de las elecciones que hemos llevado a cabo.

Concretamente, las madres podemos hacer la prueba -cuando no logramos calmar al bebé ofreciéndole el pecho, ni meciéndolo, ni hablándole ni sacándolo a pasear- recordando alguna situación dolorosa o no resuelta de nuestra infancia, relativa al vínculo con nuestros padres. Si hemos podido traer a la conciencia alguna vivencia significativa, entonces intentemos relatarle al niño con palabras sencillas aquel dolor, aquel sufrimiento o rabia o vergüenza que aún vibra en nuestro interior. O bien, expliquémosle al niño la dificultad o el desacuerdo que tenemos actualmente con nuestra pareja, o la preocupación por la falta de trabajo, o el hartazgo por los malos entendidos con la vecina, o incluso la angustia sorda por esa amiga que emigró. Constataremos que el niño, que dentro de la “fusión emocional” vive como propias todas nuestras sensaciones -incluso las que no reconocemos como tales- se calmará. Porque sabrá de qué se trata.

Pero mucho más valioso aún resulta darnos cuenta qué importancia puede tener para cada una de nosotras reconocer ciertos sentimientos que hemos descartado por considerarlos antiguos, obsoletos o poco valiosos. De este modo, con la ayuda de nuestros hijos -que son espejos del alma materna- podremos reconocernos tal cual somos, y colocar en un lugar superlativo las cuentas que tenemos pendientes con nosotras mismas. Nuestros bebés lloran nuestras penas, vomitan nuestros hartazgos, se brotan de nuestras intoxicaciones emocionales y se enferman de nuestras incapacidades de mirarnos con honestidad.

Esto no significa que tenemos que tener nuestra vida resuelta, ni que seamos “culpables” de lo que les acontece a los niños. Al contrario. Es una oportunidad que las mujeres adquirimos a través del acto de maternar, para conectarnos con nuestro riquísimo mundo emocional, comprendernos y respetarnos. La expresión que el niño asume de nuestros deseos y fantasías relegadas, nos obliga a hacernos preguntas existenciales, íntimas, genuinas y profundamente femeninas.

En definitiva, no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.


Laura Gutman
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