"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



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1.8.13

Video: No es maña


Excelente vídeo, el cual que nos hace reflexionar para encontrar otras formas de hacer y decir las cosas con nuestros niños, es importante que ellos sepan que pueden confiar en nosotros, que les creemos, los escuchamos, los respetamos...y que pase lo que pase estaremos allí para ellos...





No existe una única forma de ser padres, ni de ser hijos.

¡¡¡Espero que sea de gran utilidad!!!

7.7.10

La Educación Prohibida

¡¡Hola todos!!

Proyecto La Educación Prohibida el trailer no dura mucho la verdad, y me parece súper interesante; realmente a mí me encanto, porque me identifico mucho con el mensaje y sus ideas como tal, ya que no comparto algunos métodos educativos actuales, por este y muchos otros motivos nosotros también nos sumamos a causas maravillosas como estas. Como padres vemos este tema con otros ojos y nos interesamos mucho más por querer otorgar a nuestro hijo otro estilo de Educación en donde él este más cómodo y pueda construir, expresar, aprender y crear de forma libre, siendo Feliz y sintiéndose respetado como ser humano sin olvidar que es un niño.


La Educación Prohibida. Es un proyecto de largometraje documental que trata sobre diferentes estructuras, modelos, principios educativos que fueron gestándose en las ultimas décadas con la idea de que la educación debe apuntar al crecimiento integral del ser humano desde los aspectos físico, emocional, mental y espiritual.

La idea es plantear los eternos problemas de la educación desde este punto de vista y presentar las diferentes técnicas y filosofías educativas que encontraron una solución a los conflictos acorde a la felicidad y crecimiento integral del ser humano, que luego contribuiría a un mejor desarrollo social.
Ellos un grupo de jóvenes estudiantes de cine y preocupados por el futuro de la educación. Están convencidos que los conflictos sociales, políticos y económicos pueden solucionarse a largo plazo con una propuesta educativa.
Desde el grupo de realización se dedican a investigar proyectos pedagógicos teóricos y prácticos que busquen una nueva forma de educar. Contra lo que se creería, hay mucha variedad de proyectos que buscan un mismo fin, modernos, antiguos, occidentales y orientales. Las similitudes entre estos proyectos los llevaron a querer unir sus puntos de vista en este documental con el fin de concienciar a padres y maestros sobre la educación propia y de sus hijos.

La Educación Prohibida: Estará viajando del 8 de Julio al 16 de Agosto a Perú, Ecuador y Colombia para realizar Entrevistas y visitar Proyectos Educativo.

Si tienes contactos, quieres aportar al proyecto, organizar o asistir a reuniones y charlas, o ayudar durante el viaje, puedes contáctarlos visitando su espacio web: La Educación Prohibida

Otra Educación es Posible.

La Educación Prohibida

27.10.09

Seminario Internacional La Educación en Ciencias Sociales.

Educación sin escuela, escuela en casa, Educación en casa, Aprendizaje natural, desescolarización, educación para la libertad.



Los días 4, 5 y 6 de noviembre de 2009 se realizará el Seminario internacional La educación en ciencias sociales, en la Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá, en la Facultad de Ciencias Humanas Instituto de investigación en educación. Maestría en educación línea de investigación en ciencias sociales. Edificio de postgrados de ciencias humanas.

Durante este seminario se presentaran y discutirán investigaciones sobre temas relevantes en ciencias sociales.

Tendremos ponencias de diversos destacados investigadores e investigadoras Colombianas en los temas del seminario. Tenemos la participación confirmada de ponentes internacionales de Chile, México, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Inglaterra, España.

Dos de los temas más relevantes del seminario son:

Los nuevos retos de la investigación y educación en ciencias sociales.

En estos temas tendremos las presentaciones del investigador Chileno Abraham Mangendzo. El profesor Mangendzo es uno de los investigadores latinoamericanos en educación en ciencias sociales con mayor prestigio internacional.


Educación sin escuela, escuela en casa, educación en casa, aprendizaje natural, desescolarización, educación para la libertad.

Son otros de los temas relevantes del seminario internacional. Tendremos las presentaciones de las y los siguientes destacados investigadores internacionales en estos procesos sociales.

El seminario será también espacio de encuentro de diversas familias que se educan sin escuela. Han confirmado su participación en el seminario 350 personas de diversas ciudades de Colombia y otros países vecinos.

Agradecemos la atención y cooperación en la divulgación de esta información.

Cordialmente,
Comité de organización.

29.9.09

Principios para Educar

¡¡Hola todos!!


Encontre este excelente articulo y me parecio bueno compartirlo con todos nuestros lectores, espero les sirva mucho, y puedan aplicar estos principios a su vida diaria, se que es un poco largo peeeero creo que vale la pena...



La imagen la encontre Aquí

El Articulo dice:


Enunciamos las grandes ideas que sirven de guía a los padres en la maravillosa tarea de educar a sus hijos. Pero vale hacer una advertencia: de nada servirá poner en práctica todos estos consejos si no hay una base de amor y comprensión. Estos 10 pilares necesitan un buen cimiento: un hogar donde haya alegría, respeto y comunicación. Padres que estén disponibles física y mentalmente para sus hijos; padres que al llegar a la casa dejen a un lado su cansancio y preocupaciones, que sepan mirar el interior de sus hijos, que sean capaces de sonreír y disfrutar de estar en familia

Primer Principio
Si quieres cosechar, siembra a tiempo

Al nacer, nuestros hijos son como una pequeña semilla llena de futuras promesas. Podrán ser como un gran árbol frondoso, de sólidas raíces y sabrosos frutos. Pero también, pueden crecer torcidos, ser muy vulnerables a los azotes del viento y las pestes y en definitiva no dar nunca los frutos que de ellos se esperaban.Con la exitosa fórmula de cariño y exigencia, los padres debemos educarlos en la gran riqueza de las virtudes humanas desde el primer instante de sus vidas. Esperar a la hora de la razón es llegar, definitivamente, tarde.

Segundo Principio
Educa en vista al ser humano que quieres formar

Los padres pueden verse atrapados por la inmediatez del diario vivir, sin haber reflexionado en torno al ser humano que quieren formar.

Fórmula negativa

Hay familias en que se arma gran escándalo porque se rompió un jarrón, pero no cuando se desobedece o grita a la nana. Hay papás que tienen tiempo para abnegadamente llevar y traer de dentistas y fiestas, pero nunca se han dado el tiempo -o el valor- para conversar sobre la mala influencia de un ambiente. Hay padres que con esfuerzo y sacrificio mantienen una despensa abundante para que no falte nada (léase también mantener un máximo nivel de panoramas, ropa, auto, etc.) pero que no han pensado en cómo educar a ese hijo para el trabajo y en virtudes aparejadas a él como el esfuerzo, la sobriedad, la solidaridad, el servicio, la generosidad. Tienen, aunque suene duro, un pobre proyecto del hijo que se está educando: se pierden en mil detalles y descuidan lo grande.

Fórmula positiva

La forma de enfrentar temas como permisos, castigos, conversaciones, estudios... es muy distinta cuando se tiene claro el proyecto de ser humano que se quiere formar. Se premiará el esfuerzo de un hijo y no la nota; se corregirá la falta de respeto con la hermana y no el haber llegado media hora tarde del colegio por un imprevisto; se conversará del futuro profesional según lo que éste lo enriquecerá como persona más que cómo le enriquecerá el bolsillo; se analizará cuánto beneficia a un hijo un panorama, más que permitirlo o no según criterios como “no salió ayer” o “ha subido sus notas”.

Tercer Principio
El ejemplo y la unidad de criterio son claves: Educar es educarse.

Exigir a los hijos es primero autoexigencia. El buen ejemplo es contagioso, arrastra.La unidad de criterio entre el padre y la madre es lo que da seguridad a los hijos, En la práctica esto significa que los padres pueden tener distintas opiniones sobre cómo ayudar a un hijo o enfrentar un problema, pero una vez que se han puesto de acuerdo en ese "cómo", ambos actúan unidos. No hay un cónyuge cómplice de un hijo en oposición al otro; el hijo no puede ponerse en medio de los padres con la debilidad del otro.

Idea clave

Los padres deben educar con “intencionalidad educativa", que se concreta en darse el tiempo para conocer a cada hijo, para conversar marido y mujer a solas y sin prisa sobre cada uno de ellos. De este modo es posible fijarse objetivos a corto plazo -pequeños, concretos- y a largo plazo -que se refieren al bien ser de ese hijo. Sólo así los padres evitarán reducir la acción educativa a la crianza, la nutrición y la información, omitiendo la parte más importante: hacer de ese hijo un hombre pleno, maduro, responsable.

Cuarto Principio
Educa a los hijos individualmente, no en grupo

Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde: en el caso de los hijos hay que dar a cada cual diferentes tiempos, reglas, tratos, según sus necesidNegritaades, carácter, sexo, edad, ubicación dentro de la familia, etcétera.Sólo así se buscará el bien de cada uno, ayudándole en su proceso personalísimo de mejora, de modo que luche por superar sus debilidades y reforzar sus características positivas.Sea por comodidad -educar a todos como un todo- o por un errado concepto de justicia -trato igualitario- se caen en serias injusticias que en nada apuntan a ese ser mejor que todo padre desea y busca para sí y para cada uno de sus hijos.

Quinto Principio
La conciencia moral es lo que los hace libres

Los padres no están educando integralmente a su hijo si sólo se ocupan de su aspecto cognitivo, emocional, afectivo, sexual... La conciencia moral es la que dirige hacia el bien todas aquellas áreas. Porque con su luz ilumina a la inteligencia y le da a conocer qué es el bien en determinado lugar y momento. Si se quiere educar en la libertad, hacer del hijo un hombre recto, hay que formar su conciencia desde que tiene uso de razón.

Sexto Principio
Los padres somos los primeros educadores

En una conferencia en Chile el famoso educador David Isaacs señaló que los padres somos los primeros educadores de nuestros hijos y también sus principales abogados. Esto en miras al deber de defender sus derechos. El mayor beneficiado por la unidad entre el colegio y la familia es el hijo. Esto no significa que, en casos puntuales, los padres no deban hacer valer sus derechos como padres o defender al hijo en determinadas circunstancias.

Séptimo Principio
Educa para el mundo real

Estas son las actitudes que encierran al hijo en una burbuja y lo dejan frágil y desprotegido para vivir en el mundo que le ha tocado: Padres que viven lamentándose del mundo de hoy -todo está podrido, el futuro es negro- y añorando tiempos pasados. Padres que para que el ambiente exterior no contamine a los hijos, los sobreprotegen.

Octavo Principio
El amor es inteligente cuando conoce y pone límites

“Sólo para aquellas personas que no nos importan mayormente, exigimos felicidad a cualquier precio. Con nuestros amigos, con las personas que amamos, con nuestros niños, somos exigentes y preferimos verlos sufrir mucho antes que verlos felices de un modo despreciable y enajenado”, C.S. Lewis.

Los padres que quieren a sus hijos con “amor inteligente” establecen ciertas normas en familia.

Noveno Principio
Confía siempre en ellos y en su capacidad de reacción.

Cuando el hijo está en el peak de su adolescencia, cuando parece que todo lo que se ha sembrado no sólo no da fruto, sino parece que agoniza, ¡calma!En lugar de catalogarlo como un flojo perdido, un irresponsable rematado, un egoísta sin vuelta... demuéstrale que el cariño de sus padres es a prueba de adolescentes.

Un hijo al que se le ponen etiquetas negativas llega a pensar que no tiene futuro; el que siente que ya no se confía en él, pierde toda la seguridad en sí mismo.Exige en pocas cosas, pero en las importantes.

No des peleas inútiles y haz de tu hogar un lugar seguro con el que cuente en medio del temporal. Paciencia, paciencia, paciencia. Busca y reconoce en él las cualidades que tiene. ¡Todos tienen! Incentívalas. Confía. No pierdas la esperanza. Ya verás: pronto saldrá a la luz el hombre y la mujer que hay en su interior. Habrá madurado.

Décimo Principio
Pon metas altas a tus hijos
El ser humano vale por lo que es, no por lo que tiene. Lamentablemente hoy se aspira más a “tener” que a “ser”.Hay que enseñar a los hijos que el fin de esta vida no es pasar por ella “lo mejor posible”. Los grandes valores e ideales se respiran en el hogar, se inculcan dando ejemplo.

Esto supone autoexigencia. ¿Cuáles son los temas dominantes de la familia? ¿Sólo se habla de plata, de cosas y panoramas? ¿Hay una preocupación real por los más necesitados? ¿Se eligen las carreras por su rentabilidad o prestigio o por la contribución personal que desde ahí se puede hacer al mundo?

No rebajes los ideales de tu hijo

Hay que huir del cinismo existencial que se traduce en posturas como: Sería maravilloso que todos fueran fieles... pero en la práctica es imposible. Los tiempos han cambiado... prefiero que mis hijos se “cuiden”, pero que no me traigan guaguitas sorpresa. No tengas muchos hijos... la vida es muy dura. Sé práctico: al escoger tu profesión piensa que tienes que vivir de ella.

No lo aplastes con el miedo

Si los papás suspiran añorando tiempos pasados, si todo el presente es un desastre y el futuro se ve negro como la noche oscura, tu hijo crecerá lleno de temores y será incapaz de emprender pequeñas o grandes iniciativas en favor de otros. Sé optimista y muéstrale cómo con muchos pequeños esfuerzos se logran grandes cosas.

Reacciona

En tus hijos debe quedar grabada una idea clave: que hay mucho que hacer y se puede hacer mucho. Para que tu hijo pueda mirar alto y ser capaz de decir con convicción: “Yo puedo hacer algo. Mi contribución ¡vale!”

Revista Nro.111 Por Josefina Lecaros S.
Sitio Oficial Aquí

22.9.09

No Educas Cuándo....

¡¡Hola!!

Pensé en compartir está reflexión con todos ustedes, la tenía entre mis favoritos hace ya un tiempo, dice mucho y nos invita a reflexionar, a mirarnos hacia adentro, para buscar solución a esas preguntas que rondan nuestra cabeza porque aún no les encontramos respuestas, para rectificar ó ratificar nuestras decisiones... Espero les guste.



No educas cuando impones tus convicciones,
sino cuando suscitas convicciones personales.


No educas cuando impones conductas,
sino cuando propones valores que motivan.

No educas cuando impones caminos,
sino cuando enseñas a caminar.

No educas cuando impones el sometimiento,
sino cuando despiertas el coraje de ser libres.

No educas cuando impones tus ideas,
sino cuando fomentas la capacidad de pensar por cuenta propia.

No educas cuando impones el terror que aísla,
sino cuando liberas el amor que acerca y comunica.

No educas cuando impones tu autoridad,
sino cuando cultivas la autonomía del otro.

No educas cuando impones la uniformidad que adocena,
sino cuando respetas la originalidad que diferencia.

No educas cuando impones la verdad,
sino cuando enseñas a buscarla honestamente.

No educas cuando impones un castigo,
sino cuando ayudas a aceptar una sanción.

No educas cuando impones disciplina,
sino cuando formas personas responsables.

No educas cuando impones autoritariamente el respeto,
sino cuando lo ganas con tu autoridad de persona respetable.

No educas cuando impones el miedo que paraliza,
sino cuando logras la admiración que estimula.

No educas cuando impones información a la memoria,
sino cuando muestras el sentido de la vida.

No educas cuando impones a Dios,
sino cuando lo haces presente con tu vida.


Por: Rene J. Trossero.

15.9.09

Día de la Libre Educación

Hoy 15 de Septiembre se celebra el Día de la Libre Educación en todo el mundo. Por ello quiero dejar un saludo muy especial a todos nuestros amigos Homeschoolers, gracias por permitirnos de alguna manera entrar en un mundo nuevo y dejarnos ver que otra Educación si es posible. En nuestro país esta opción educativa sigue sin tener un reconocimiento y aún hoy podemos decir que no es muy conocida ni aceptada, por muchos... Además la mayoria de los padres deben salir a trabajar y por ende los niños van desde muy temprano a las guarderia, jardines, y colegios.




Yo no comparto muchas cosas de la Educación tradicional en nuestro país, así como sus métodos y sus creencias ya que nadie es dueño de la verdad. Por ello desde hace mucho tiempo, he sentido gran interés por la idea de Educar en casa a mí hijo, y de alguna forma lo hacemos, en realidad Admiro mucho a todas las mamás y papás que lo hacen, que están comprometidos con una Educación Libre, y que cada día hacen algo maravilloso con sus hijos, gracias a ustedes porque me han dado ideas y herramientas geniales para hacer en casa con mí hijo, también he encontrado excelente información, para saber más acerca de un tema tan interesante, y descubrir así que las cosas son diferentes a las que realmente pensamos ó creemos y otras veces hasta nos vende la publicidad.

Como en todos los aspectos de la crianza de nuestro hijo, este tema no se ha hecho esperar, mucha gente me dice toda clase de comentarios porque mí hijo aún no asiste a un jardín, creen que lo estoy sobreprotegiendo, dicen que estará atrás de otros, que no socializa, entre muchas otros comentarios más...

Yo digo ¿Porqué? Si está conmigo, si hacemos cosas juntos de forma divertida, y natural veo en él sus ojos de sorpresa y alegría con cada cosa nueva que realiza, creo que mí hijo sabe más cosas de las que realmente me demuestra, gracias a él descubrí la maestra que hay en mí, aprendí a respetar su espacio a no interferir a observar y a esperar para ser invitada, y alguna forma ser participe solo si así el lo desea, es más no pretendo que sea un genio, ni tampoco llenarlo de conocimientos como si su cabecita fuera una caja vacía como dicen muchos, solo quiero que tenga una Educación Libre, que sea él y que defienda sus ideas de forma respetuosa...
También me gustaría compartir algunas de las razones por las que no quisiera llevar a mí hijo a un colegio y son estas:
  • No quiero escolarizar porque, no quiero que mi hijo se quede a cargo de un extraño.
  • No quiero que le toque hacer lo que los profesores quieren que haga.
  • No quiero que lo dejen sentado en un pupitre por horas, ni que le hagan hacer cosas que el no desea, en determinado momento.
  • No quiero que le maten la imaginación, ni la creatividad, ni sus ganas de explorar.
  • No quiero verlo estresado por un examen, pensando en la nota.
  • No quiero que le manden a la silla a "pensar", no quiero que le cuelguen etiquetas....
  • No quiero escolarizar... no quiero echarle de menos, no quiero pensar "qué estará haciendo?", no quiero perderme parte de sus días, no quiero separarme de él durante horas....

Se que suena muy egoísta de mi parte, se que muchos no entenderán mis razones, pero es lo que siento...

Por otro lado se que el tiene que vivir su vida.... Nosotros estamos para eso, para respetarlo y guiarlo por el mejor camino... El dice que Quiere ir al colegio porque van a ir todos sus amiguitos del parque, sus primas y otros niños del conjunto, se también que el desconoce mis motivos, y lo que pienso acerca de los métodos educativos, no creo que tenga la dimensión de lo que es realmente ir al colegio, porque para él es ir a jugar con otros niños y nada más por ahora....
Quizás por eso ando cuestionandome y tengo una lucha interna conmigo misma tratando de lograr hacer algo diferente, siempre respetando lo que mí hijo quiere, como lo comente en el post "Jugar para Aprender" quiero que mí hijo siga aprendiendo a descrubrir el mundo a su manera, jugando, divirtiéndose, riendose, explorando sin presiones... Pero sobre todas las cosas Libre...

De momento no sé que pasará más adelante, pero por lo pronto sigo disfrutando cada instante junto a nuestro príncipe, haciendo cosas divertidas mientras aprendemos jugando, hoy me siento afortunada porque para mí no hay nada más maravilloso que verlo crecer libre, permitiendome así aprender tanto de él...

Para más información:
- En la parte derecha de este sitio, tenemos un listado de Blogs de Familias que Educan en casa a sus niños y niñas, en donde encontraras recursos para hacer en casa con tus hijos, además excelente información para saber un poco más acerca del tema.
También puedes visitar:
- Casa y Colegio bajo el mismo techo, Familias Colombianas.
- Red de Apoyo para la Libre Educación. Este grupo se inicia como estrategia de comunicación entre personas y familias interesadas en la educación alternativa de sus hijos: educación el hogar, educación alternativa, educación desecolarizada, homeschooling, y unschooling en Bogotá, Colombia.
- La Asociación para la Libre Educación (ALE) agrupa a familias e individuos que creemos que la educación en el hogar es una opción responsable y adecuada para nuestros hijos.

- La Asociación Epysteme está formada por un grupo de profesionales, padres y madres, expertos en homeschooling (educación en casa), que dan apoyo y solución a aquellas personas que por diversos motivos, independientemente de la edad que tengan, necesitan obtener certificaciones académicas de forma distinta a la escolarización presencial.

- Kaidara-Ecoeducación, es una Asociación formado por familias. Han creado a Babú, que es un entorno donde se encuentran con sus niños. Para hacer el 'homeschooling' juntos.

12.8.09

Jugar para Aprender

Hace ya algún tiempo tenía pensado escribir sobre este tema, ya que mucho se dice al respecto y cada cuál tiene una idea clara ó no acerca de lo que mejor quiere para sus hijos, y hoy por fin me decidí, gracias a una charla que tuve con una amiga ayer y a este articulo que encontré entre mis favoritos, el cuál pensé en compartir con ustedes...

“Los niños aprenden mucho más jugando que estudiando, haciendo que mirando. El juego que hacen solos sin el control de los adultos es la forma cultural más alta que toca un niño. Los niños que han podido jugar bien y durante mucho tiempo serán adultos mejores”



“El juego da recursos para la vida. Todas las crisis de la juventud se gestan en la primera infancia”

“Hoy educar significa pedir a los niños que dejen de comportarse como niños y lo hagan como adultos”
“Los pequeños pasan sus días frente a adultos instructores, les es difícil hacer cosas raras. Así se va alimentando una necesidad de riesgo acumulada que expresará con su primera moto y en las salidas nocturnas”

“Los pequeños no quieren estar recluidos en su habitación para jugar, ni en ludotecas, ni en todos esos espacios que construimos para que estén controlados. Lo que hace un niño controlado por un adulto es distinto de lo que hace solo. Los niños necesitan espacios donde, dentro de un clima de control social, ellos puedan hacen lo que quieran: pisar el césped, subirse a los árboles y jugar con las lagartijas”

Por: Francesco Tonucci (pensador, psicopedagogo y dibujante italiano) ha creado y dirige desde 1991 el proyecto La Ciudad de los Niños, que propone a los alcaldes de 100 ciudades una nueva filosofía de gobierno, adoptando a los niños como parámetro de valoración, de proyección y de cambio de la ciudad.

Yo creo que es muy cierto por medio del juego los niños desarrollan habilidades y destrezas, además aprendemos a conocerlos mientras ellos descubren el mundo a su manera. Mucha gente me dice toda clase de comentarios porque mí hijo aún no asiste a un jardín, creen que estará atrás de otros, que no socializa y entre muchas otras cosas más...

¿Porqué? Si está conmigo, su mamá, con quien podria estar mejor, si hacemos cosas juntos y veo en él mismo sus ojos de sorpresa y alegría con cada cosa nueva que descubre de forma natural y sin ningún tipo de presión, creo que mí hijo sabe más cosas de las que realmente me demuestra, gracias a él descubrí la maestra que hay en mí, aprendí a respetar su espacio a no interferir a observar y a esperar para ser invitada, para ser participe, es más no pretendo que sea un genio, ni tampoco llenar su cabeza de conocimientos como si su cabecita fuera una caja vacía como dicen muchos, solo quiero que tenga una Educación Libre, que sea él y que defienda sus ideas...

Yo no comparto muchas cosas de la Educación tradicional en nuestro país, así como sus métodos y sus creencias ya que nadie es dueño de la verdad. Por ello desde hace mucho tiempo, he sentido gran interés por la idea de Educar en casa a mí hijo, en realidad Admiro mucho a todas las mamás y papás que lo hacen, que están comprometidos con una Educación Libre, y que cada día hacen algo maravilloso con sus hijos, gracias a ustedes porque me han dado ideas geniales para hacer con mí hijo, también he encontrado excelente información, para saber más acerca de un tema tan interesante, y descubrir así que las cosas son diferentes a las que realmente pensamos ó creemos y muchas veces hasta nos venden.

De momento no sé que pasará, pero por lo pronto sigo disfrutando cada instante junto a nuestro príncipe, hoy me siento afortunada porque para mí no hay nada más maravilloso que verlo crecer y aprender tanto de él...

¿Y tú que opinas?

Para mayor información puedes consultar:

"La soledad es una grave enfermedad de los niños que hoy viven en las ciudades ricas"


"Muchas veces la escuela no se relaciona con la vida"

24.6.09

Educar con Paciencia

Hola todos!!

Hoy les traigo un articulo muy interesante. Si es verdad todos sabemos que ser paciente cuesta, pero somos nosotros los adultos los que debemos hacer un alto, detenernos a pensar antes de actuar, porque lastimosamnete casi siempre los niños son los que se llevan la peor parte en situaciones de tensión, ya sea por nuestro afán, por nuestro estrés, ó por cualquier otro motivo, casi siempre los niños son los que nos guian hacia nuevos retos, por ellos y gracias a ellos debemos ser mejores personas, mejores padres. espero les sirva mucho:




Algunas veces puede resultar efectivo utilizar los gritos y las regañinas, pero hacerlo siempre puede ser contraproducente.

Si los padres no tienen la costumbre de gritar a su hijo, posiblemente cuando le regañen en un tono más alto será muy eficaz, pero utilizar los gritos y las regañinas de forma repetida no solo No es efectivo, sino que además es contraproducente.

Muchos padres recurren a descalificaciones y a gritos para controlar a sus hijos. Sin tener en cuenta el daño que hacen a sus hijos. Si esta conducta es habitual, el niño sufrirá innecesariamente; ya sea para repetir modelos familiares que también experimentaron los padres o con la intención de que el niño crezca y sea una persona de bien; pero para esto no necesitarás el castigo, en la mayoría de los casos se debe a situaciones estresantes de los padres que lamentablemente tienen que pagar los niños.

Educar a un niño requiere de mucho tiempo y paciencia. Aunque parezca más fácil y rápido atemorizar al pequeño, probablemente habrá mejores resultados si se educa a través de la comunicación con los hijos. Existen otras alternativas para lograr que el niño sea responsable y obediente.
Si ocasionalmente se utiliza un tono elevado para regañar al niño, es posible que se vuelva a recurrir al mismo método ante la falta de recursos. Cuando esta excepción se convierte en regla, el niño se acostumbra a las constantes descalificaciones por parte de los padres. A la hora de educar, es necesario fijar claramente los límites y objetivos.

Evita frases ofensivas que pueden herir al pequeño.

Un niño no se porta mal en forma intencional. Es importante saber comprender la situación que atraviesa antes de regañarlo sin motivos. De acuerdo a su etapa evolutiva, es posible que sea más inquieto o llore más que antes, o muchas veces los niños están molestos porque están enfermos. Antes de reaccionar y reprender al niño, es fundamental indagar en los motivos de su comportamiento.

Los gritos y las descalificaciones constantes pueden hacer sufrir al niño y a un deterioro de su autoestima. No se sentirá valorado por sus padres y pensará que todo lo que hace está mal. En otros casos, el niño reaccionar en forma desafiante y prepotente.

Evitar discusiones: A través de las discusiones con los niños, no se transmite un modelo positivo sino que se repite constantemente la acción mala conducta/ castigo. El niño aprenderá que ante cierta conducta, será castigado y jugará a seguir haciendo lo mismo sin que lo pillen. Lo más adecuado es establecer normas desde que son pequeños, tener en cuenta las buenas conductas y explicarle al niño lo que se espera de él.

Situaciones para evitar:

  • Descalificar al niño.
  • Ceder después de decir no.
  • Discutir con el padre delante del niño.
  • No cumplir las promesas y las consecuencias.
  • Chantajear con premios, regalos u otros.
  • Evitar comparaciones con hermanos y amigos.

Consejos útiles

  • Confiar en él.
  • Pedirle las cosas con respeto.
  • Reconocer los propios errores.
  • Valorar los esfuerzos.
  • Permitirle que aprenda por si mismo y que sea independiente.

Sitio oficial Aquí

16.6.09

Aprendendiendo de nuestros fallos

En la página de Ser padres, encontré este valioso articulo, y quise compartirlo con todos ustedes, porque es muy cierto la vida no es color de rosa, y no somos perfectos, somos seres humanos con defectos y con virtudes, somos padres en busca de lo mejor para nuestros hijos, pero a veces las cosas no siempre salen como las deseamos; lo mejor de todo es aceptar y reconocer que fallamos para poder encontrar juntos la mejor salida a las situaciones que se nos presentan, sin herir los sentimientos de los demás, debemos aprender de nuestros errores para no volver a caer en ellos, y sobre todo nunca olvidar que somos el ejemplo para nuestros nenes.


Aprenden de nuestros fallos



El articulo dice:


Nuestros hijos nos ven como dioses, pero somos humanos y nos equivocamos. Así que cuando erramos, solo nos queda reconocerlo y sacar partido de la situación.

Somos modelo de nuestros hijos 24 horas al día, 365 días al año. Pero no todo ese tiempo somos brillantes ejemplos de madurez y armonía. Aveces mentimos, perdemos los nervios, decimos palabrotas...

¿Queda nuestra labor pedagógica dañada cuando trasgredimos las normas que intentamos inculcarles?

No tiene por qué, es más, siempre podemos convertir nuestros momentos menos afortunados en lecciones para nosotros mismos y para nuestros hijos. Veamos qué pueden aprender nuestros hijos en algunas de estas situaciones comunes.


Perdemos los nervios

1. No debemos preocuparnos. El ritmo de los padres no coincide con el de nuestros hijos: cuando queremos que se den prisa, se entretienen más; cuando queremos unos momentos de paz, ellos prefieren saltar... Si perdemos los nervios, tampoco hay que agobiarse: debemos reconocer en voz alta nuestro error, decir que así no se resuelven las cosas, buscar una salida positiva al conflicto e intentar que no vuelva a pasar.

2. Qué aprenden. Que somos humanos y que hay cosas que nos hacen daño o nos hacen reaccionar de forma incontrolada... Pero que después retomamos las riendas.

3. Cuándo es un problema. Cuando estallamos por cualquier cosa con descalificaciones y agresividad. Les estamos enseñando a irritarse por tonterías, les damos la «explosión» como solución a un conflicto.

4. Cómo solucionarlo. Hemos de localizar las situaciones en las que perdemos los nervios y buscar las causas. Podemos pedir ayuda a nuestros hijos: «Cuando me esté enfadando, decidme la palabra mágica "“alikun"” y me daré cuenta de que me estoy pasando».

Hablamos mal de alguien

1. No hay que preocuparse. No siempre estamos de acuerdo con todo el mundo, ni todo nos parece bien.

2. Qué aprenden. Nuestros valores y juicios, y que no todos los comportamientos nos parecen correctos. Obtienen criterios para expresar sus discrepancias, establecer sus juicios y hacer críticas constructivas, siempre que el tono y lenguaje haya sido adecuado.

3. Cuándo es un problema. Hemos pasado toda la tarde con nuestros amigos y sus dos hijos y nada más decirles adiós empezamos a criticar su forma de educar a los niños, aunque delante de ellos hemos sido todo sonrisas. En estos casos, o cuando hablamos sistemáticamente mal de todo el mundo, hemos de cuestionarnos seriamente a nosotros mismos, porque estamos enseñando a nuestros hijos a ser falsos y cobardes, a tener dos caras. A no afrontar con valor sus relaciones.

4. Cómo solucionarlo. Lo mejor es reconocer que nos hemos equivocado con nuestra actitud. Les diremos que es mejor expresarnos ante una persona cuando no estamos de acuerdo con ella, y haremos un esfuerzo por llevarlo a la práctica.

Mamá y papá discutimos delante de ellos

1. No hay que preocuparse. La vida diaria está plagada de situaciones en las que las parejas discrepan... y discuten. Estas discusiones serán positivas para nuestros hijos siempre que no nos descalifiquemos, escuchemos al otro y lleguemos a un acuerdo final. «Nos queremos mucho, pero a veces no estamos de acuerdo», podemos decir a nuestros hijos para reforzar la idea de que una discusión no implica desamor.

2. Qué aprenden. Que puede haber puntos de vista diferentes igualmente válidos; aprenden a expresar sus discrepancias, a ceder, a agradecer que el otro ceda... Aprenden que la felicidad en pareja no depende de estar siempre de acuerdo, y adquieren herramientas para discrepar sanamente en el futuro en las relaciones con sus amigos o pareja.

3. Cuándo es un problema. Si al discutir nos insultamos, gritamos, damos portazos y nos tiramos los trastos, debemos reconocer que tenemos un problema. Los niños se asustan mucho con los gritos y portazos. A veces sienten que tienen que tomar partido, o se culpan de la pelea, aunque no tengan nada que ver. Aprenden que las relaciones de pareja son violentas y es probable que repitan el modelo.

4. Cómo solucionarlo. Deberíamos replantearnos nuestra forma de discutir: aprender otra forma de comunicarnos más allá de la agresividad y la acusación. Si el problema no es solo el lenguaje, entonces tendríamos que reconsiderar nuestra relación y buscar ayuda profesional. Deberíamos hablar con nuestros hijos y decirles que esa no es la forma adecuada de tratar a nadie; y que vamos a aprender otra forma de comunicarnos cuando no estemos de acuerdo. Y hacerlo.

Decimos palabrotas

1. No hay que preocuparse. Una palabrota esporádica y en situaciones de estrés no va a suponer ningún trauma para nuestro hijo. De todas formas, siempre debemos disculparnos y expresar que no ha sido una respuesta adecuada: «Perdona, esto no debemos decirlo nunca».

2. Qué aprenden. Que a todos se nos puede escapar una palabrota en ocasiones, pero que no pertenecen al lenguaje de la vida diaria.

3. Cuándo es un problema. Cuando son habituales. Aunque las digamos riendo, si las dirigimos contra ellos o contra personas queridas, les agredimos y les enseñamos a agredir a los demás.

4. Cómo solucionarlo. Debemos hacer un esfuerzo por cambiar, haciendo a nuestros hijos partícipes de ello: “"Voy a echar 20 céntimos en una hucha por cada palabrota que se me escape". Que los niños vean nuestro interés por hacer las cosas de otra forma, y el método que utilizamos para ello.

Nos pillan mintiendo

1. No hay que preocuparse. «No te preocupes, si ya estaba despierta», decimos bostezando por teléfono a nuestra amiga, que nos ha llamado en plena siesta. Nuestro hijo nos mira extrañado. Acabamos de soltar una mentira de lo más tonta y gratuita.

2. Qué aprenden. Que nos importan los sentimientos de los demás, y que a veces actuamos para no dañarlos. Pero hemos de dejarles claro que se trata de una situación excepcional. En lugar de enseñarles el valor de la mentira piadosa, es mejor demostrarles que la verdad bien dicha no tiene por qué dañar.

3. Cuándo es un problema. Hay dos casos que son especialmente problemáticos. En primer lugar, cuando le mentimos a él: le decimos que volveremos en un minuto, cuando nuestros planes son ir al cine. Este tipo de mentira, aparentemente piadosa (para que no llore ahora), crea en los niños gran ansiedad a medio plazo, porque no pueden confiar en sus padres. También será dañino para él escuchar que no vamos al concierto «porque el niño está malo», o porque nosotros mismos no nos encontramos bien, cuando no es cierto. Aprenderán a esconderse detrás de la enfermedad o excusas socialmente aceptadas para no afrontar sus retos o problemas. Si mentimos tenemos asegurado un hijo que mentirá.

4. Cómo solucionarlo. Si le hemos mentido debemos disculparnos, reconocer lo mal que lo hemos hecho y tomar todas medidas para que no vuelva a ocurrir.

Rompemos una promesa

1. No hay que preocuparse. Tienen memoria de elefante y veinte años después se acordarán de «aquella vez que me dijiste... y luego...». Pero hay razones de causa mayor, que escapan a nuestro control, y así hemos de explicárselo. Y ofrecerles una compensación: una alternativa atractiva a la promesa incumplida.

2. Qué aprenden. Que hay situaciones que escapan a nuestro control y que hay que ser flexibles.

3. Cuándo es un problema. Cuando les hacemos promesas que no pensamos o no podemos cumplir. «Si terminas los deberes bajamos al parque». Pero cuando termina es tarde (en realidad ya era tarde cuando se lo dijimos), y lo posponemos alegremente «para otro día».

4. Cómo solucionarlo. Reconocer el error, pedirle disculpas, corregir nuestra actitud y no prometerle cosas que no podamos cumplir.

Autora: Lidia García-Fresneda.
Asesora: María Pilar Cobos, psicóloga y profesora en la Facultad de Piscología de la Universidad de Málaga.
Sitio Oficial: Aquí

8.4.09

Principios de la Educación Consciente

Hola todos, quiero agradecer a todas las personas que nos escriben, y nos envian sus comentarios y sugerencias. Hoy una mami nos cuenta que el mal genio supera todas sus expectativas de crianza, por ello anda un poco agobida con el comportamiento de su hija, dice que lo ha intentado todo y aún nada parece funcionar. Bueno esperamos que este post sea de mucha ayuda para las dos y para todos los que anden viviendo una situación similar:


Foto: www.flickr.com/Niños de Mayrán. de ing jorge

Cuándo se nos presentan situaciones dificiles de manejar, lo más importante es tartar de conservar la calma, se que es muy dificil, pero con práctica lo lograras, recuerda que tú eres el ejemplo de tú beba y más adelante imitara todo lo que hagas, si necesitas unos momentos alejate del lugar, para no descargar tu ira con la persona mas inocente, tú bebé, no es necesario enfadarse, gritar, amenazar, humillar, ni castigar ¡NO! Es mejor hacer un alto para no tener que arrepentirnos de nada más tarde. No somos perfectos, lo importante es tratar de no caer en el mismo error varias veces.


Con cariño, dulzura y firmeza le puedes decir las cosas a tú hija, siempre poniendose a su altura y mirandola a los ojos, explicale el porque no debe hacer algunas cosas, los niños saben pedir lo que desean, y siempre nos lo hacen saber, en muchas ocasiones para evitar el mal momento cedemos ante sus deseos, porque no queremos que tengan una rabieta, porque estamos muy cansados, porque no tenemos fuerzas, porque tuvimos un mal dia en la oficina, ó por muchos motivos más...

Debemos ser conscientes que al consentir todo lo que quieren no les estamos ayudando a crecer, les estamos facilitamos demasiado las cosas, cuándo lo realmente bueno para su desarrollo es que busquen sus propios recursos, y pongan a prueba su creatividad... los niños son sabios y muy a menudo los adultos les contagiamos nuestras emociones, así que procura disfrutar cada instante a su lado.

Quiero compartir con ustedes los 10 principios de la Educación Consciente, espero les sirva y puedan aplicarlos en su día a día con los niños:

Por: Aletha Solter, Ph.D.
  1. Los padres conscientes satisfacen las necesidades de contacto físico de sus niños y saben que no los van "estropear" o a "malcriar" de esta manera.

  2. Los padres conscientes aceptan toda la gama de emociones de sus hijos y los escuchan sin juzgarlos, permitiendo las expresiones de sus sentimientos. Se dan cuenta de que no pueden prevenir toda la tristeza, la rabia o la frustración de sus hijos, y no intentan parar las manifestaciones de sus sensaciones dolorosas, expresadas a través del llanto o las rabietas.
  3. Los padres conscientes ofrecen el estímulo apropiado en función de la edad de sus hijos, y confían en la habilidad de sus hijos para aprender a su manera y a su propio ritmo. No intentan apresurar a sus hijos rápidamente hacia nuevas etapas en su desarrollo.
  4. Los padres conscientes ofrecen motivación a sus hijos para que aprendan nuevas habilidades, pero no juzgan sus logros con críticas o "alabanzas evaluativas".
  5. Los padres conscientes pasan tiempo todos los días con sus hijos, dándoles su completa atención. Durante este tiempo especial y cualitativo, observan, escuchan, responden, y participan en el juego de sus hijos (cuando son invitados), pero evitan dirigir sus actividades.
  6. Los padres conscientes protegen a sus hijos contra los peligros, pero no intentan prevenir todos los errores, problemas, o conflictos de sus hijos.
  7. Los padres conscientes animan a sus hijos a resolver sus problemas de forma autónoma y les ayudan solamente cuando están necesitados. No solucionan los problemas de sus hijos para su propia satisfacción.
  8. Los padres conscientes fijan fronteras y límites razonables, dirigen suavemente a sus hijos hacia comportamientos aceptables, y consideran las necesidades de todos cuando solucionan un conflicto. No controlan a sus hijos con sobornos, recompensas, amenazas, o castigo de ninguna clase.
  9. Los padres conscientes saben cuidar de sí mismos, y son honestos con sus propias necesidades y sentimientos. No se sacrifican hasta el punto volverse resentidos.
  10. Los padres conscientes se esfuerzan en darse cuenta de las maneras en las cuales su propio dolor de la niñez interfiere con su capacidad para ser buenos padres, y hacen esfuerzos conscientes para evitar pasar sus propias desdichas a sus hijos.
Por: por Aletha Solter, Ph.D.
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24.2.09

Cómo educar bien a tu hijo

Criar a nuestro hijo nos ha cambiado la vida de forma muy positiva es una aventura llena de emociones y alegrías que vivimos día a día. Nos da lecciones de amor, de fortaleza, de ternura y hace que muchas veces seamos un poco más niños para entender su forma de ver el mundo de los adultos y nos demuestra que desde allí el mundo luce mucho mejor. Entendimos que con Amor, las cosas son mucho más faciles, hoy vemos que nuestro hijo es feliz y nosotros también.

La llegada de David fue lo mejor que ha podido sucedernos y hemos descubierto en nosotros mismos una personalidad que creíamos no tener la cuál desconocíamos por completo, somos más cuidadosos al momento de hablar porque sabemos que él esta pendiente para repetir, para aprender de nosotros, sus modelos, sus ídolos, hoy compartimos nuestra vida juntos con un mundo de satisfacciones, gracias a él podemos decir que en muchos aspectos de nuestras vidas somos mejores personas...

Por ello comparto este articulo con todos ustedes, y espero sea de gran utilidad:





La mayoría de los padres nos preguntamos qué es la educación, para qué sirve y cómo se lleva a cabo. Encontrar el punto medio parece tan difícil como caminar en la cuerda floja... Pero es más fácil de lo que creemos. Incluso los que creen tener las cosas claras atraviesan momentos en los que dudan sobre si lo han hecho bien o mal. La mayoría de los padres queremos que nuestros hijos sean adultos maduros, felices, independientes y creativos. Pero, ¿cómo podemos hacerlo?


Seguridad ante todo


En casa

El niño necesita sentir que su familia es estable, sólida e incondicional. El pequeño tiene que sentir que su casa es el lugar al que pertenece de forma incondicional y donde tiene los mismos derechos y obligaciones que los demás. El hogar tiene que ser un lugar seguro para poder expresarse libremente sin temor a las represalias. Tanto las expresiones positivas (juegos, gritos, risas, etc.), como las negativas (pataletas, malos humores, llanto, etc.). Respuestas como: "En mi casa te comportarás como yo mande", son indicaciones de que realmente aquella no es su casa y es un lugar inseguro porque está condicionado a que se comporte "bien".


Una personalidad segura

La estrecha relación del bebé con su madre es vital, pues la única forma que tiene de saber que existe es a través de ella. Mamá, junto a las demás personas de su entorno, le dicen al niño quién es y qué es. Los cimientos de la personalidad se forman desde el nacimiento del bebé. Cuando el recién nacido necesita comida o mimos, lo manifiesta, y si no quiere algo, también lo hace saber. Esta capacidad es la base de su autoestima. Conviene respetar su ritmo y sus demandas porque cuando comunica una necesidad y ésta queda satisfecha, el bebé se siente poderoso e independiente. Si sus padres no le hacen caso, nunca sabrá si sus sensaciones son reales. Se convertirá en un ser pasivo e indeciso que esperará a que le den lo que necesita en lugar de ir a buscarlo él.


Cariño y apoyo


Los niños necesitan cariño y apoyo incondicional. Debemos apoyar sus decisiones positivas y comentar y discutir las negativas (las que no gustan a los padres). Así, el pequeño puede aprender a negociar o a convencer a los demás, y a reconocer sus errores. El "No, porque lo digo yo", no es una forma constructiva de educar.



Dos grandes errores


1- Ser demasiado permisivos


Satisfacer las necesidades de los hijos no implica satisfacer todos sus deseos. Ellos no conocen los límites y nosotros debemos discernir entre una necesidad y un capricho. Esto no siempre es fácil ya que la satisfacción de un capricho puede ser una necesidad real para un niño.

El niño al que se le da todo lo que quiere se puede hacer una idea equivocada del mundo. Pensar que tiene un derecho innato le puede causar problemas graves de enfrentamiento con la realidad cuando sea adulto.

Otra consecuencia puede ser que el niño no aprenda a resolver conflictos. Si los padres siempre dicen que sí a todo, no sabrá negociar y se encontrará en desventaja cuando sea mayor.

La excesiva permisividad surge cuando los padres no dedican suficiente tiempo a sus hijos y les compensan dándoles lo que quieren. Es evidente que los regalos y las chucherías son pobres sustitutos de los padres y solo empeoran las cosas



2- Ser demasiado rígidos


La rigidez exagerada es tan dañina como la permisividad excesiva.

Lo que es válido un día puede no serlo al siguiente. Las necesidades de los hijos son complejas y requieren que los padres se den cuenta de sus por menores.

Si le explicamos a los niños el porqué de la decisiones, éstos verán su lógica (aunque no estén de acuerdo), y las acatarán con más facilidad.

Los hijos educados con flexibilidad tienden a transformarse en adultos más seguros y abiertos que los que han sido sometidos a reglas arbitrarias y rígidas.

Hacerlo bien es sencillo

Por un lado hay que tener cuidado de no ser rígido; por otro no debemos pasarnos de permisivos. Hay que imponer un orden, sin ser autoritarios. Debemos tener buena relación con ellos, pero no llegar a ser un amigo más. Hay que respetarles, sin tener miedo a echarles una bronca si hace falta.

Parece una tarea imposible de realizar, pero la educación, más que una serie de acciones, consiste en estar con los niños día a día. Si nosotros estamos tranquilos y contentos, ellos también lo estarán.

No conviene dramatizar. Si nos equivocamos hoy, lo compensamos mañana. Si estamos de mal humor y los tratamos injustamente, con pedir perdón y explicarlo queda todo arreglado.

El secreto está en tener un contacto profundo y verdadero con los hijos. No basta con estar simplemente en la misma habitación. Hay que escucharles, mirarles sin prejuicios y aceptarles tal y como son. Cuando existe este contacto profundo, los padres no tienen problemas para discernir qué hacer en cada situación, pues sienten las necesidades de sus hijos como si fuesen las suyas propias.


Por: David Trotzig, psicoterapeuta.
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4.10.08

Mamá, papá, ¿por qué?

Sabemos que estas viviendo una nueva etapa en tú vida, tener dos años trae para tí un mundo lleno de cosas y aventuras maravillosas por descubrir. Se que quieres demostrarte a tí mismo y a nosotros cuán lejos puedes llegar, se que a veces quieres ser mas grande de lo que realmente eres, y otras quieres ser el bebe de la casa, queriendo hacer muchas cosas, perdonanos por no permitirte en ocasiones hacer todo lo que tú quieres hacer, pero debes entender que lo hacemos para brindarte seguridad y asi evitar accidentes.
Cada día nos enseñas tanto de tí, gracias por permitirnos pintar nuestras vidas con el color de la ternura que inspiras, gracias por llenarnos de momentos maravillosos únicos e irrepetibles, gracias por sacar de nosotros esa parte oculta que desconociamos. Hoy podemos decir que te amamos y que ese amor es el que nos impulsa a querer ser mejores padres para Tí.

El amor puede superar todas las frustraciones, el amor puede responder todas las preguntas que la razón no puede... Nuestros hijos son una caja de sorpresas y debemos estar preparados para atender aquellos interrogantes a los que muchas veces no encontarmos respuestas logicas, es importante saber que confian inmensamente en nosotros y que probablemente el no atender sus llamados puede generar frustración e inseguridad. debemos aprender a colocarnos en su lugar y por un momento aprender a escuchar con atención, mirar sus ojos, sentir su respiración y si no hay respuestas un abrazo y un beso puede ser lo que ellos estan necesitando.


Comparto este articulo con todos mis lectores ya que ofrece buenas ideas para responder los porqué de nuestros hijos:

Sobre los dos años, empieza la etapa de los porqués. Cuáles son sus preguntas más habituales y cómo responderlas.

Sorprendido y contrariado frente a un “no”de los padres, el niño inaugura la etapa de los porqués. Primero, tímidamente, y, después, más insistentemente, hasta llegar a convertirse en un auténtico torrente. Y no es fácil acertar con las respuestas.

¿Cuándo empieza este período? En torno a los dos años, fase en la que el pequeño aprende a expresarse y pasa de las palabras aisladas a las auténticas frases, aunque sean breves. Se dirige a los adultos, a los otros niños o, incluso, a la muñeca o al osito. A veces, dialoga consigo mismo, inventando historias o repitiendo las frases que ya ha oído. Y es precisamente entonces cuando empieza a preguntarse los primeros porqués.

Entre la fantasía y la realidad Hacia los dos años, el niño se da cuenta de que existen dos realidades: por un lado las cosas concretas, visibles, y por el otro las palabras que representan. Y no se trata, como para nosotros los adultos, de dos mundos distintos. Para él, están unidos en parte uno y el otro: la fantasía y la realidad, y viceversa. En esta fase crucial, su curiosidad es insaciable. En un primer tiempo, está dirigida hacia los aspectos de la vida familiar que no le son claros.


Por ejemplo, se pregunta por qué el padre, la madre, los hermanos y las hermanas mayores tienen una vida, para él misteriosa, fuera de casa. "¿Por qué Sara va al colegio? ¿Por qué no juega siempre conmigo? ¿Por qué el papá y la mamá van al trabajo? Por qué... Por qué..." El niño repite infinitas veces un repertorio de preguntas muy parecidas, ya sea para aprender, ya sea para poner a prueba la disponibilidad de sus padres. Muchas cuestiones afectan a las personas para él más queridas, otras a las palabras, y particularmente a los nombres, sobre los que cada vez quiere más explicaciones.

1. No sirven las explicaciones detalladas, sino sólo prestar un poco de atención y, sobre todo, proporcionarle seguridad en línea con las profundas exigencias emotivas del niño.

2. Es fundamental no banalizar sobre lo que el niño nos está preguntando, sino intentar comprender sus preguntas, para descubrir qué miedos, qué dudas o qué exigencias se esconden detrás de ellas.

3. Un niño necesita, sobre todo, sentirse tranquilo y seguro, y tener cerca puntos de referencia importantes.

4. Al mismo tiempo, el niño debe obtener respuestas claras a sus preguntas, de forma que consiga comprenderlas sin dificultades, por ejemplo, a través de cuentos.

5. Sin embargo, no siempre las preguntas nacen de la dificultad del pequeño para comprender y aceptar la realidad que le rodea. A veces, estas preguntas reflejan una excesiva seguridad, propia de los niños que se sienten muy queridos y protegidos, y que, por ello, crecen creyéndose omnipotentes.

6. Para estos niños, la imposibilidad de hacer lo que hacen sus hermanos mayores (como ir al colegio), o el no poder estar siempre con sus padres, se puede convertir en una verdadera frustración.

7. Incluso, en el caso de que el niño se crea omnipotente, es necesario darle respuestas sencillas y decididas, aunque evitando ser demasiado severos. Es necesario explicar al niño el por qué de ciertas prohibiciones.

8. Además de ser definida como la "edad de los por qué", la fase que un niño atraviesa en torno a los dos años también es conocida como la “edad de los no”. El niño, en efecto, además de preguntarse sobre la realidad en la que vive, empieza a percibir el sentido de la propia unidad corporal, se reconoce en el espejo y se percibe a sí mismo como a un individuo autónomo.

9. En torno a los dos años, el niño se puede mostrar muy caprichoso. Por una parte, está asustado porque se siente solo frente a un mundo inmenso y, por otro lado, se siente estimulado a descubrir hasta dónde le puede llevar aquella energía vital apenas descubierta.

10. A los padres no les queda más remedio que esperar a que este período pase, intentando mostrarse pacientes y atentos a las peticiones del niño: pronto, el pequeño encontrará otras formas, más tranquilas y creativas, para afirmar su propia personalidad e independencia.



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18.7.08

Ideas para educar sin violencia

1. OBSERVAR : Si nos anticipamos a la rabieta estaremos mas preparados para afrontarla.

2. ESCUCHAR Y COMPRENDER: lo que tu hijo quiere decirte es importante para él. Debemos tomarlos en serio. Hacerles entender de que nos hemos dado cuenta de qué es lo que quieren: “Te gusta mucho esto, verdad? pero.........” "Entiendo que quieres esto pero...." "Cariño, es que así no entiendo lo que me dices, ¿te calmas un poquito y me lo pides hablando?..

3. PACIENCIA Y TRANQUILIDAD: Si pierdo los nervios puedo recuperarlos... Para ello tengo las siguientes herramientas:
1) Contar hasta: 89432
2) Repetir frases como: "paciencia, paciencia, mañana a esta hora ya va a haber pasado todo"
3) Cambiar de contexto: Alejarse o buscar una distracción relajante para calmarse
4) Relajarse: respirar hondo, yoga, spa... Si despues de todo pierdo los nervios, debo:
5) Pedir perdón y explicar nuestros sentimientos.

4. ABRAZOS Por ejemplo: abrazarle y susurrarle cosas del estilo " que enfadado está mi chiquitín, ya le pasa, ya le pasa...", sino se deja, dejarlo desahogarse

5. HUMOR : no hay cosas que si las miran 'de lejos' parecen graciosas ?? Decirle las cosas cantando o bailando Hacerlos reír Desconcertarles haciendo algo inesperado: cantar, poner caras, cambiar de sitio, pegar saltos y carreras, bailar...

6. SEGURIDAD : sentirse seguro de uno mismo y de que va a saber manejar la situación Por ejemplo: Sonreír y decir: yo sé que eres un buen chico y vas a hacer lo correcto.

7. COHERENCIA: si hay un “no” que sea realmente justificado y coherente. Analizar en que situaciones es realmente importante el poner limites. Vale la pena estar todo el día diciéndole NO a todo?

8. EXPLICAR: pausada y serenamente las cosas

9. CONFIAR EN EL: Mi hijo es un encanto y estoy segura de que va a hacer lo correcto

10. RELATIVIZAR: analizar la situación. Vale la pena para dos días que se vive enfadarse tanto ¿Es realmente importante esta limitación?

11. EXTRAPOLAR: El comportamiento de niño al de adulto: Si tú tienes derecho a salirte de la línea recta, tu hijo también

12. FOMENTAR LA EMPATIA: Intenta ver las cosas desde el punto de vista de tu hijo

13. CAMBIA EL CONTEXTO: Realizar otra tarea que les guste/relaje para que olviden el motivo de la rabieta.

14. RECOGIMIENTO/MEDITACION/SEPARACION: nunca como castigo, sino para desahogo, cambio de contexto o para recuperar la serenidad (no debe verse como un castigo ni ser traumática)..mejor acompañado Pedirle que se vaya a su habitación ó bien salir nosotros: En ese espacio pueden hacer lo que quieran y en cuanto se sientan mejor, que avisen para jugar a algo.

15. ENSEÑARLE A PONERSE EN EL LUGAR DE LOS DEMAS: “A ti te gustaría que te hicieran eso?”

16. PACTAR/NEGOCIAR

17. SI HACE ALGO REALMENTE PELIGROSO, usar un NO enérgico seguido de una explicación clara.

18. Siempre, siempre, hay que hablarles a los niños a su altura; agacharnos ó cogiendolo en brazos, pero siempre que su mirada y la nuestra este a la misma altura; y mas en los momentos de los que estamos hablando.


IDEAS MAESTRAS

Descargar adrenalina: hacerle cosquillitas en la barrigota y diciéndole "como que no, bichito mío, ya veras tu, te voy a comer el culete

Ayudarles a descargar la rabia: "vaya enfado te has cogido, porque no me dibujas en este papel lo enfadado que estas?"

El cuento de la lechera. Cuando te piden insistentemente algo que no le podemos dar en ese momento, puede funcionar el montarse un cuento sobre ello en tono de complicidad y humor: "vaya cariño, me encantaría tener una varita mágica para poder hacer aparecer esto o lo otro..."

Despedirse: si hay que irse y el no va a querer ayudarle a hacerse a la idea despidiéndose de las cosas: “adiós agua”, etc..

No quieres darle algo: un pelin teatrera "qué lástima, se nos han acabado, no tenemos, pero mañana acuérdate que hay que comprar"

Bloqueo: si quiere hacer algo prohibido, impedírselo interponiéndose y dejar solo que lo use aprendiendo la utilidad de ese objeto (Poe ejemplo: jugar con el interruptor no, pero si hay que encender la luz, pedirle que lo haga él

Compañeros de desgracia: si no quiere hacer algo, acompañadlo en la tarea Que pasa?: Mirar los ojos del “enrabietado”, con amor. hasta que ambos vuelvan a estar tranquilos. En silencio. Buscar señales no verbales para ver si es capricho o si le pasa algo. Luego, volver a intentarlo de nuevo.

Si no funciona, cambiar de actividad. LA SOLUCION DEFINITIVA: CTRL+ALT+SUPR: BORRON Y CUENTA NUEVA: AMBAS PARTES COMENZAR DE CERO "Empezamos de 0?" y le doy la mano tipo "de acuerdo" o le digo "a mí no me gusta estar enfadada, prefiero estar contenta" ¿y tú?.
Libro: Ser Padres Sin Castigar

15.7.08

La educación de los niños

Excelente articulo:
En una ocasión, Fabricio Caivano, el fundador de Cuadernos de Pedagogía, le preguntó a Gabriel García Márquez acerca de la educación de los niños.
"Lo único importante, le contestó el autor de Cien años de soledad, es encontrar el juguete que llevan dentro".
Cada niño llevaría uno distinto y todo consistiría en descubrir cuál era y ponerse a jugar con él. García Márquez había sido un estudiante bastante desastroso hasta que un maestro se dio cuenta de su amor por la lectura y, a partir de entonces, todo fue miel sobre hojuelas, pues ese juguete eran las palabras. Es una idea que vincula la educación con el juego. Según ella, educar consistiría en encontrar el tipo de juego que debemos jugar con cada niño, ese juego en que está implicado su propio ser.

Pero hablar de juego es hablar de disfrute, y una idea así reivindica la felicidad y el amor como base de la educación. Un niño feliz no sólo es más alegre y tranquilo, sino que es más susceptible de ser educado, porque la felicidad le hace creer que el mundo no es un lugar sombrío, hecho sólo para su mal, sino un lugar en el que merece la pena estar, por extraño que pueda parecer muchas veces. Y no creo que haya una manera mejor de educar a un niño que hacer que se sienta querido.

El amor es básicamente tratar de ponerse en su lugar. Querer saber lo que los niños son. No es una tarea sencilla, al menos para muchos adultos. Por eso prefiero a los padres consentidores que a los que se empeñan en decirles en todo momento a sus hijos lo que deben hacer, o a los que no se preocupan para nada de ellos. Consentir significa mimar, ser indulgente, pero también, otorgar, obligarse. Querer para el que amamos el bien. Tiene sus peligros, pero creo que éstos son menos letales que los peligros del rigor o de la indiferencia.
Y hay adultos que tienen el maravilloso don de saber ponerse en el lugar de los niños. Ese don es un regalo del amor.

Basta con amar a alguien para desear conocerle y querer acercase a su mundo. Y la habilidad en tratar a los niños sólo puede provenir de haber visitado el lugar en que éstos suelen vivir. Ese lugar no se parece al nuestro, y por eso tantos adultos se equivocan al pedir a los pequeños cosas que no están en condiciones de hacer. ¿Pediríamos a un pájaro que dejara de volar, a un monito que no se subiera a los árboles, a una abeja que no se fuera en busca de las flores? No, no se lo pediríamos, porque no está en su naturaleza el obedecernos. Y los niños están locos, como lo están todos los que viven al comienzo de algo. Una vida tocada por la locura es una vida abierta a nuevos principios, y por eso debe ser vigilada y querida. Y hay adultos que no sólo entienden esa locura de los niños, sino que se deleitan con ella.

San Agustín distinguía entre usar y disfrutar. Usábamos de las cosas del mundo, disfrutábamos de nuestro diálogo con la divinidad. Educar es distinto a adiestrar. Educar es dar vida, comprender que el dios del santo se esconde en la realidad, sobre todo en los niños.
En El guardián entre el centeno, el muchacho protagonista se imagina un campo donde juegan los niños y dice que es eso lo que le gustaría ser, alguien que escondido entre el centeno los vigila en sus juegos. El campo está al lado de un abismo, y su tarea es evitar que los niños puedan acercarse más de la cuenta y caerse. "En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos". El protagonista de la novela de Salinger no les dice que se alejen de allí, no se opone a que jueguen en el centeno. Entiende que ésa es su naturaleza, y sólo se ocupa de vigilarlos, y acudir cuando se exponen más de lo tolerable al peligro. Vigilar no se opone a consentir, sólo consiste en corregir un poco nuestra locura.

Creo que los padres que de verdad aman a sus hijos, que están contentos con que hayan nacido, y que disfrutan con su compañía, lo tienen casi todo hecho. Sólo tienen que ser un poco precavidos, y combatir los excesos de su amor. No es difícil, pues los efectos de esos excesos son mucho menos graves que los de la indiferencia o el desprecio. El niño amado siempre tendrá más recursos para enfrentarse a los problemas de la vida que el que no lo ha sido nunca.
En su reciente libro de me-morias, Esther Tusquets nos cuenta que el problema de su vida fue no sentirse suficientemente amada por su madre.

Ella piensa que el niño que se siente querido de pequeño puede con todo. "Yo no me sentí querida y me he pasado toda la vida mendigando amor. Una pesadez". Pero la mejor defensa de esta educación del amor que he leído en estos últimos tiempos se encuentra en el libro del colombiano Héctor Abad Faciolince, El olvido que seremos. Es un libro sobre el misterio de la bondad, en el que puede leerse una frase que debería aparecer en la puerta de todas las escuelas: "El mejor método de educación es la felicidad". "Mi papá siempre pensó -escribe Faciolince-, y yo le creo y lo imito, que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo". Y unas líneas más abajo añade: "Ahora pienso que la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres. Sin ese amor exagerado que me dio mi papá, yo hubiera sido mucho menos feliz".

Los hermanos Grimm son especialistas en buenos comienzos, y el de Caperucita Roja es uno de los más hermosos de todos. "Érase una vez una pequeña y dulce muchachita que en cuanto se la veía se la amaba. Pero sobre todo la quería su abuela, que no sabía qué darle a la niña. Un buen día le regaló una caperucita de terciopelo rojo, y como le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaron Caperucita Roja". Una niña a los que todos miman, y a la que su abuela, que la ama sin medida, regala una caperuza de terciopelo rojo.

Una caperuza que le sentaba tan bien que no quería llevar otra cosa. Siempre que veo en revistas o reportajes los rostros de tantos niños abandonados o maltratados, me acuerdo de este cuento y me digo que todos los niños del mundo deberían llevar una caperuza así, aunque luego algún agua-fiestas pudiera acusar a sus padres de mimarles en exceso. Esa caperuza es la prueba de su felicidad, de que son queridos con locura por alguien, y lo verdaderamente peligroso es que vayan por el mundo sin ella.

"Si quieres que tu hijo sea bueno -escribió Héctor Abad Gómez, el padre tan amado de Faciolince-, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad".

Gustavo Martín Garzo
Escritor

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