"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



10.3.09

La televisión como canguro

Hola todos!!

Una mamá nos sugiere este tema: "Los niños y la televisión" ya que actualmente siente que en su casa el televisor se convirtió en una prioridad para sus hijos.

Creo que los padres debemos ayudar a nuestros hijos a tener experiencias positivas con la televisión, ya que somos su ejemplo a seguir estas son algunas ideas para tener en cuenta:

  • Mirar los programas con los hijos.
  • Escoger programas apropiados para el nivel de desarrollo del niño.
  • Poner límites a la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión (a diario y por semana).
  • Apagar la televisión durante la horas de las comidas y del tiempo de estudio.
  • No permitir a los niños mirar televisión por varias horas de corrido

Afortunadamente a David le gusta muy poco ver televisión ya que anda ocupado haciendo otras cosas, y cuándo lo prende no presta mucha atención, eso me tranquiliza por ahora, aunque ando muy pendiente...

Foto: David manejando el control



Encontré mucha información ya que se ha dicho mucho al respecto así que les traje un articulo muy acertado de Laura Gutman:

Que la pantalla de la televisión haga parte de nuestra vida cotidiana es un hecho tan real como el aire que respiramos. Así que no vale la pena rasgarnos las vestiduras en contra de la televisión en sí misma. Si bajara un extra-terrestre con su nave espacial en la Tierra constataría que existe un elemento común en todos los rincones del planeta -a pesar de las grandes diferencias entre regiones- que tiene atrapados, casi inmovilizados y prácticamente hechizados a todos los seres humanos que la habitan. Frente a la televisión, entramos en una frecuencia “alfa”, atraídos hacia el aparato como si tuviera dentro de sí una varita mágica para mantenernos en un estado de encantamiento general.

Cuando miramos televisión, entramos en un universo de fantasía, aunque se trate del noticiero con las peores noticias del mundo. Allí las vivencias internas pueden convertirse a nuestro antojo en lo que queramos. La televisión “se introduce” y al mismo tiempo nosotros “nos introducimos” en ella. Como sea, hay una sensación onírica de placer y ensoñaciones. Esto explica un poco porqué los adultos asociamos “descanso” con “mirar televisión”.

Ahora bien, los adultos estamos tan acostumbrados a “ser mecidos” por la televisión encendida, que podemos comprender que los niños -que en ocasiones pasan muchas horas sin mirada de un adulto, sin dedicación para el juego y sin propuestas creativas- encuentren también una sensación agradable y placentera. Por lo tanto no sería muy honesto de nuestra parte, enfadarnos con ellos, y mucho menos con el aparato.

Si consideramos que los niños pasan demasiadas horas frente a la televisión, tendremos que aceptar que el problema no es la televisión en sí misma sino que se ha convertido en la instancia más satisfactoria, gozosa y fiel que los niños han encontrado, a falta de algo mejor. Es un canguro ideal. Gratuito. Y no tiene apuro por irse a casa. Si pretendemos que ellos reduzcan el tiempo que pasan pasivamente mirando dibujos animados, será menester proponerles -lo que sea- siempre y cuando entremos en comunicación con ellos. Todo niño pequeño va a preferir el vínculo con otro ser humano –o con un animal doméstico- antes que el vacío y la soledad. Cuando el abandono está presente, la televisión apacigua y calma. Pero cuando la intensidad de una relación humana se pone de manifiesto, la televisión pierde su razón de ser frente a las necesidades ya satisfechas del niño.

Sin embargo a los adultos nos cuesta mucho hacernos cargo de entrar en una relación afectiva y de verdadera comunicación con los niños. La televisión encendida “nos salva” a los adultos, ya que nos permite “hacernos los sordos” respecto a nuestras incapacidades para escuchar a nuestros hijos, y por supuesto, respecto a las propias necesidades y deseos. Cuando el ruido y las imágenes inundan todo el espacio de encuentro, podemos simular que estamos juntos, pero en realidad cada uno está solo en su pequeño territorio afectivo.

Tengamos en claro que a la televisión la necesitamos más los adultos que los niños. Porque los más pequeños siempre están ávidos de comunicación, intercambio emocional, juego y palabras. En cambio las personas grandes estamos más acostumbradas a refugiarnos en la soledad largamente aprendida y a defendernos de miedos muy arcaicos. Por eso la televisión nos tranquiliza a todos y parece imprescindible en los momentos supuestamente ideales para el encuentro, como las comidas, las cenas familiares, las últimas horas del día y los momentos previos a ir a dormir.

Si la televisión se ha convertido en casa en una presencia constante y ha invadido cada rincón del alma familiar, sembrando cada vez mayor aislamiento e incomunicación entre unos y otros; podemos probar, sin cambiar radicalmente las cosas, permanecer junto a los niños con la intensión de mirar un programa mientras intercambiamos algunas palabras. Veremos que probablemente los niños se interesarán por nuestra presencia. Tendrán algún acercamiento a través del juego o de un pedido cualquiera. Del mismo modo, cuando nosotros no estamos en casa y otras personas se hacen cargo del cuidado de los niños, nos corresponde también ofrecerles ideas creativas a esos adultos, que serán responsables no sólo de que a los niños no les pase nada malo, sino también de entrar en un vínculo de intercambio emocional, de cobijo y de cariño. Si eso existe, la televisión pasará a un segundo lugar en la vida cotidiana.

Por otra parte, vale la pena reflexionar o incluso “cronometrar” el tiempo que nosotros mismos pasamos frente al televisor. Veremos que es mucho más tiempo del que creemos. Si registramos que ese tiempo de aparente ocio, en realidad esconde una inmensa soledad y una gran dificultad para comunicarnos con los demás, quizás nos atrevamos a hacer algún movimiento a favor de los vínculos. Los niños, en consecuencia, harán lo propio.

La televisión puede ser, a veces, una buena compañía. Pero también puede convertirse en un muro que levantamos entre unos y otros. O entre nosotros mismos.

Los invito a que sigan enviándonos sus sugerencias de algún tema especial sobre Crianza con amor y respeto el cuál quisieran ver publicado en este sitio que es de todos y para todos.

Laura Gutman
Sitio Oficial Aquí
Nuestra amiga Lola madre de dos hermosos hijos, publico un excelente post con respecto a este tema, para más leer el articulo completo puedes visitar su blog, haciendo click Aquí

14 comentarios:

Gore dijo...

Debo confesar que soy adicta a la tecnologia, cuando no estoy con la tv estoy aqui en la computadora (claro, cuando este niño esta dormido) y estara dificil para cambiar eso antes de que esas costumbres las aprenda Eduardo

María Luisina Irusta de Donna dijo...

Algunas cositas las hago y otras las voy a empezar a implementar. Muchas gracias por el articulo, muy util. Besos.

Silvia dijo...

Martha te platico que he estado desde hara ya casi dos años buscando un buen acuerdo para el tiempo de la tele. Todo mi embarazo (de mi tercer hijo) fue muy pesado, asi que (con ayuda de las hormonas del embarazo) me sentia muy triste de estar tirada en cama por malestar y de que los niños vieran tanta tele. Ahora que lo pienso, creo que fue util y bueno en su momento. Yo incapacitada pero siempre monitoreando lo que veian. Siempre fueron lindas programas. Despues del nacimiento de Juan Pablo mi guerra ha sido mas fuerte, por epocas ha sido no mas de una hora de tele al dia, solo los fines de semana, nada de tele y bueno ahorita estamos con una película de sus caricaturas solo los dias que papa tiene libres. Es dificil, es verdad pero despues de un rato ya no la necesitan tanto y su tiempo lo dedican a usar su imaginacion.

Martha dijo...

Hola!!

Gore, creo que lo importante es saber en que estamos fallando para poder mejorarlo, ya que lo sabes adelante, hay un mundo de cosas que podemos hacer con nuestros nenes, ya que somos su ejemplo a seguir!!

Ya nos contarás como vas ok!!

Saludos

Martha dijo...

Hola!!

María Luisina, si es un articulo bien interesante, además que Laura Gutman siempre nos deja pensando, y reflexionando, soy su fans numero uno jejeje, espero que puedas hacer muchas cosas novedosas con los nenes!!

Te envio un abrazo!!

Martha dijo...

Hola!!

Silvia, gracias por compartirnos tú relato y si me imagino que tuvo que ser muy duro para tí, lo importante es que estabas ahí muy pendiente de lo que veían!!

Me parece muy valioso como llegaron aun acuerdo es decir el tiempo que pasaran frente a la tele... imagino que hacen muchas cosas juntos ahora que son más grandecitos y tienen todo el mundo por descubrir enfocando así su atención en otras cosas, y la tele pasa a último lugar!!!

Felicidades!!

Rose dijo...

Hola.
Martha, además de los consejos que aportas, añadiría uno más: Como en todo, predicar con el ejemplo. Si los niños nos ven continuamente interesados en la tele, ellos también lo estarán. Hay casas donde la tele está permanentemente encendida, incluso aunque nadie la esté mirando. Es una compañía constante. Conozco personas que encienden el televisor nada más llegar a casa, y no lo apagan hasta que se van a dormir.
En mi casa la tele está siempre apagada, a veces se enciende un ratito por la noche, cuando los niños ya están acostados. Y se puede vivir sin tele, de verdad, y prácticamente lo hago... Mi hijo no ve televisión. Unicamente ve alguna película de dibujos animados los fines de semana. Y si en vez de verla, se le propone jugar o hacer cualquier otra actividad interesante, no lo duda, opta por lo segundo.
Eso sí, lo que se suele encender en mi casa, es la radio. Uno se entera de las noticias igual, igual, y es una compañía mucho menos absorbente. Y por supuesto, a la hora de las comidas, también se apaga.
Aún no he leído a Laura Gutman (sólo alguno de sus artículos),pero la tengo en lista de espera...
Un beso.

Martha dijo...

Hola!!

Rose, gracias por tú aporte estoy totalmente de acuerdo contigo, nosotros somos el ejemplo a seguir y me parece genial lo que hacen ustedes en casa, yo también prefiero la radio, la música jejeje

Lamentablemente hay personas que dejan a los niños frente al televisor todo el dia, sin importales lo que ellos esten viendo, ojala que muchos padres y las personas que los cuidan intenten por lo menos reducir el tiempo frente a la televisión, y esten más interesados en colocarles programas de acuerdo a su edad y desarrollo, para que puedan emplear el tiempo en cosas mas interesantes y creativas con sus hijos.

Oye acá no se consigue nada de Laura Gutman, pero me encanta como escribe, así que por ahora me ilusiono leyendo los articulos que publica en su web,y difundiendo su forma de esribir y pensar, pero aspiro a tener todos sus libros, no pierdo las esperanzas jeje!!!

Te envio un gran abrazo

Mayli dijo...

como dice el articulo la tv es algo que desafortunadamente nunca falta en la casa, pero pues como dice hay que hacer horarios para verla.

muy buen articulo.


gracias por compartirlo.

Martha dijo...

Hola!!

Mayli si es muy cierto debemos ser muy organizados y tratar de ser más creativos, para hacer muchas cosas con los niños y pasar momentos muy hermosos en su compañia, disfrutando cada instante!!

Te envio un abrazo enorme!!

XaManZ¨ dijo...

Me gusta mucho tu blog!
volveré a visitarte, un beso, manou

Martha dijo...

Hola!!

XaManZ Bienvenida!!

Me alegra que te guste este espacio que es para todos!!

sientete libre de opinar, sugerir ó preguntar ok!!

Te envio un abrazo enorme y claro por aca te esperamos!!

Saludos

Lola dijo...

Ayer publiqué una entrada en mi blog sobre este tema. No sé si puede aportar algo a tu entrada.
Saludos,
lola

Martha dijo...

Hola!!

Lola, voy a visitar tú Blog ya que es un tema que da para mucho y claro todo sirve, quizás podamos hacer un link al tuyo ok!!

Gracias!!

Saludos cordiales