"Los hijos son como viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo, la mente y el alma cambian de dirección, se vuelven hacia el centro mismo de la existencia"
Isabel Allende



2.1.09

Las sensaciones del parto, por Debbie Diaz

Nuestra querida amiga Laura esta escribiendo un artículo sobre el parto humanizado, y contacto a Debbie Diaz una partera de Puerto Rico, y coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (RELACAHUPAN).

Hoy quiero compartiles un excelente articulo, gracias a mi amiga Laura una vez más ya que siempre me sorprende con algo muy interesante, a mí personalmente me gusto mucho el articulo, lastima que no la leí antes, espero que a ustedes también les guste, se que es largo pero vale la pena, y también espero que pueda ayudar a muchas madres a conocerse un poco más y a entender lo que realmente significa el momento del parto, el dolor, las contracciones y todo lo que trae ese momento tan maravilloso...

Laura le hizo la siguiente pregunta: “Debbie, si tuvieras que responderle a una mujer embarazada por qué atravesar el dolor del parto, ¿qué le dirías?”.

Ella le respondío extensa y sabiamente:

Las sensaciones de las contracciones del parto son saludables y tienen su razón de ser para bién físico y emocional. En el aspecto emocional, la respuesta física y hormonal custodia la satisfacción, y se relaciona a la protección y sensibilidad de la madre hacia su bebé.

En lo físico, provee a la madre las señales para mover su cuerpo a favor de las rotaciones fundamentales del bebé. Las sensaciones del parto dan libertad, y promueven una experiencia individual marcada por ritmos, circunstancias, ritos y tiempos.

Las sensaciones del parto en general son unas de las más intensas que puede sentir un ser humano. A su vez, el nacimiento es uno de los pocos acontecimientos donde el dolor es salud.
En las sensaciones de parto existe una cadencia -en cada parto es distinta- que dirige a la madre. Las sensaciones pasan de ser tolerables, cuando la mujer siente la excitación de saber que pronto tendrá su bebé en los brazos; se van intensificando hasta que la mujer se ensimisma; y finalmente se tornan maravillosamente intensas hasta el punto en que la madre percibe, en muchos casos, que su ser y su cuerpo trabajan separados y al unísono.

Las sensaciones en su intensidad – antes y al comienzo del reflejo de expulsión- ayudan a lograr el fenómeno del sueño entre contracciones: un cansancio exquisito, necesario, determinado por la naturaleza y que produce un sueño profundo entre contracciones. Esta parte del proceso de parto ayuda –junto a otras cosas- a renovar energías y suplir fuerzas para terminar el parto y establecer la lactancia inmediata.

Muchas mujeres prefieren que una persona las ayude a manejar la intensidad en las sensaciones del parto a través de apoyo emocional y físico. “El dolor”, entonces, es percibido como tolerable y es deseado. En repetidas ocasiones las mujeres que se educan sobre el ciclo de la maternidad evitan utilizar medicamentos para evitar o disminuir la intensidad del parto.

Se ha comprobado científicamente que las mujeres que logran vivir la experiencia de parto ambulando, tomando líquidos o alimentos, y permitiéndole al cuerpo las posturas que mejor se ajusten a su necesidad, sienten mayor placer, lo que disminuye el deseo de usar medicamentos para evitar el dolor.

El confinamiento de la mujer a una cama y la limitación para satisfacer las necesidades físicas y emocionales provocan malestar, lo que aumenta el dolor de manera no natural y la utilización de analgésicos, narcóticos y anestésicos: disminuye los cuidados basados en la evidencia y la satisfacción en el acto de dar vida.

El dolor del trabajo de parto guía a la madre. El cuerpo es sabio y pide posiciones que estén en armonía con las rotaciones y descenso del bebé ayudando a que su cabeza o pelvis abra camino con el menor sufrimiento posible. Las sensaciones del parto son la única señal física para mantener este vital trabajo y ritmo entre el dúo madre-bebé.

El dolor en el parto es todavía un misterio para los científicos. Se sabe que durante la gestación casi todas las fibras nerviosas sensitivas al dolor que se encuentran en el cuerpo del útero desaparecen, mientras, que el mayor número de ellas se encuentra en su cuello. Por análisis de lo conocido, se cree entonces que la respuesta del cerebro al dolor hace que se segregue la oxitocina necesaria para que la mujer de a luz.

Simplemente por respeto a lo desconocido, los cuerpos del dúo necesitan espacio para ser, mantener y culminar su parto. Y de seguro esto reducirá el porcentaje de cesáreas.

Es una realidad entre las mujeres, y también de la ciencia que trata los aspectos biológicos y sociales del ser humano, que las sensaciones de las contracciones del parto son primitivas, originales, primordiales, fisiológicas, saludables, orgánicas, de progresión creciente, perfectas y son consonantes con la vida -inherentes al proceso de nacimiento-.

A su vez, este dolor de vida hace que el cuerpo genere las endorfinas que ayudan – entre otras- en aumentar: el bienestar, la tolerancia, el sentido de protección, el deseo de amamantar, el estado de alerta; e imprime en cada célula y espacio del alma la sensación de logro, satisfacción, confianza personal y apoderamiento en la mujer… también produce un poco de amnesia.

El “cocktail” natural de hormonas también juega un papel importantísimo en la supervivencia del neonato –su respiración, su estado de alerta, su calor corporal. El justo balance de hormonas crea una fascinación necesaria, una atención dirigida –única- entre madre bebé y que establece un apego saludable que precede a toda una vida.
En fin, es importante evitar juzgar a una madre por el uso de medicamentos para evitar el dolor.

Es una decisión muy personal -algunas mujeres maltratadas, por ejemplo, no pueden tolerar más dolor o por mil razones más-. Lo esencial es cuidar la memoria de parto de cada mujer. En lo posible sí informar sobre los riesgos, los beneficios, el consentimiento informado y la importancia de escoger un buen proveedor de servicios de salud que facilite información fidedigna, permita libertad, compañía en el parto y el amamantamiento inmediato y exclusivo. Las sensaciones de parto deben ser estudiadas y dadas a conocer a las madres desde el embarazo, para entenderlas y desearlas parabién.

Debbie Díaz Ortiz
Partera
MPH, CPM
Puerto Rico


Sitio Oficial Aquí

8 comentarios:

Mamas en circulo dijo...

hermoso!!! lo voy a publicar tambien-111
}
besos

•○.☼kerita☼.○• dijo...

me da un no se que leer... me remonto a mis trabajos de parto y el dolor que es no poder traer de la forma mas humana y natural a tus hijos al mundo...
conc uantas ganas de me quede de sentir lo que es un trabajo de parto

Martha dijo...

Hola!!

Ceci claro publicalo, es un articulo muy interesante, además la idea es poder ayudar a otras madres, para que se nutran con tan excelente información!!

Saludos

Martha dijo...

Hola!!

Kerita

Hola!!

Kerita, es un articulo para reflexionar, y para poder ayudar a muchas madres a que se informen y vean que Si es posible tener un parto natural!!!

Oye porque dices que te quedaste con las ganas de sentir lo que es un trabajo de parto? Te hicieron cesareas en los dos casos? Bueno cuando puedas te animas y nos cuentas? Que dices?? Somos todos ojos!!

Pasate por FN ahi yo relate el nacimiento de mi bebe, y hay otras chicas que cuentan su experiencia, es un post bien interesante!!

Te envio un gran abrazo!!

Saludos

Mami de Héctor dijo...

Hola amiga, ya te ví por Mamás Blogueras, que bueno que ya te contactó Kari, un abrazo y feliz año 2009!
Any
Mamá de Alta Demanda

Martha dijo...

Hola!!

Any, siiii jejee nos vemos por allá también!!

Espero que estes muy bien junto a tu hermoso nene, Mis mejores deseos para tí en este nuevo año, te envio un gran abrazo!!

Besitos

Anónimo dijo...

Mi nombre tambien es Debbie Diaz y tambien quiero ser partera!

Martha dijo...

Hola Debbie que casualidad, ojala logres cumplir tus propósitos, muchas buenas vibras desde acá, ya nos contarás.
Saludos cariñosos para ti, gracias por estar...